Los militares murieron ayer durante un ataque en una casa, de la que se sospechaba era un escondite de fugitivos, en una aldea vecina a Wana, capital de la región tribal del Waziristán meridional, a una decena de kilómetros de la frontera afgana, anunciaron fuentes oficiales paquistaníes en Islamabad.
El tiroteo duró horas y un checheno, presuntamente miembro de Al Qaeda, fue detenido. La operación habría sido realizada con la ayuda de la inteligencia norteamericana, pero soldados de Estados Unidos que se encontraban a un kilómetro de distancia no tomaron parte.
Helicópteros paquistaníes están en este momento recorriendo la región.
En la zona, donde no llega la ley paquistaní, y los soldados entraron por primera vez desde principios de año, los militares estadounidenses consideran que se esconden al menos mil guerrilleros que encontraron apoyo en la población.
La prensa paquistaní refiere hoy que una operación conjunta en esta zona fue acordada para la próxima semana durante la visita a Islamabad, recién concluida, del general Tommy Frank, responsable del Comando central de la coalición y en una llamada telefónica entre el presidente paquistaní Pervez Musharraf y el secretario de Estado norteamericano Colin Powell.