Donald Trump profundizó su enfrentamiento con la prensa estadounidense al citar judicialmente a varios periodistas de The New York Times que participaron de una investigación sobre las condiciones de seguridad del nuevo avión presidencial Air Force One.
Las órdenes fueron emitidas por el fiscal federal de Manhattan, Jay Clayton, y pretenden que los reporteros se presenten el próximo miércoles ante un gran jurado federal. Según informó el periódico, en algunos casos las notificaciones fueron entregadas por agentes federales directamente en los domicilios de los trabajadores de prensa.
Los periodistas alcanzados por la medida son Julian E. Barnes, Eric Lipton, Tyler Pager y Eric Schmitt, autores de dos artículos que plantearon interrogantes sobre el Boeing 747-8 entregado por Qatar al gobierno estadounidense para ser utilizado como avión presidencial.
Las citaciones no detallan qué delito investiga el Departamento de Justicia y se limitan a señalar que los reporteros deberán declarar en relación con una presunta infracción de la legislación penal federal. Tanto la Casa Blanca como la fiscalía de Manhattan evitaron pronunciarse sobre el procedimiento.
Desde The New York Times denunciaron la medida como un intento de intimidar a sus periodistas y de restringir el acceso de la sociedad a información de interés público.
“La presencia de agentes federales en la puerta de periodistas debería conmocionar a cualquier estadounidense que crea en la Constitución y en la libertad de prensa”, sostuvo David McCraw, principal abogado de la redacción del diario.
La investigación sobre el avión donado por Qatar desató una nueva ofensiva de Trump contra la prensa.
Las dudas sobre la seguridad del avión presidencial
La controversia comenzó después de que el medio informara que Trump había abandonado Turquía a bordo del antiguo Air Force One por recomendación del Servicio Secreto. La decisión habría sido adoptada como una medida preventiva ante las dudas existentes sobre la protección del nuevo avión.
Un segundo artículo señaló que el Boeing donado por Qatar no contaría con algunas de las capacidades defensivas del modelo anterior, entre ellas determinados sistemas antimisiles. Para elaborar ambas investigaciones, los periodistas recurrieron a fuentes anónimas vinculadas con asuntos de seguridad nacional.
Antes de que se publicara la primera nota, un alto funcionario del FBI se comunicó con un periodista y un editor del diario para pedirles que frenaran su difusión. El organismo argumentó que la información podía afectar la seguridad nacional, aunque no brindó mayores explicaciones.
El funcionario también solicitó conocer la identidad de las fuentes consultadas, pero The New York Times se negó a revelarlas.
Una nueva disputa entre Trump y los medios
Las citaciones se conocen en medio de una ofensiva más amplia de la administración republicana contra distintas organizaciones periodísticas. Durante este año, el Departamento de Justicia también intentó conseguir declaraciones de reporteros de The Wall Street Journal y The Washington Post, aunque posteriormente retiró esos pedidos.
En enero, además, agentes del FBI registraron la vivienda de la periodista del Washington Post Hannah Natanson y confiscaron dispositivos electrónicos en el marco de una causa vinculada con el manejo de información clasificada por parte de un contratista estatal.
Trump mantiene desde hace años una relación conflictiva con The New York Times. El mandatario demandó al periódico por difamación en 2025, mientras que el medio inició acciones judiciales contra organismos de su gobierno por las restricciones impuestas a la cobertura del Pentágono.