16 de febrero 2005 - 00:00

EE.UU. cree que Siria mató a premier libanés

Beirut (AFP, ANSA, ASN) -Estados Unidos sumó ayer gestos que apuntan al régimen sirio como responsable del atentado del lunes que costó la vida al ex primer ministro libanés, Rafik Hariri. George W. Bush ordenó llamar a consultas a su embajadora en Damasco, mientras Beirut parecía una ciudad fantasma en estado de sitio. Escuelas, universidades, comercios, bancos y oficinas permanecieron cerrados, mientras la oposición convocó una huelga general y el gobierno decretó tres día de duelo nacional. El mando militar decretó la movilización general y adoptó medidas en varias regiones para «salvaguardar la estabilidad» del país.

El atentado contra Hariri, un líder emblemático del Líbano, que además costó la vida a otras 14 personas, reavivó los temores de que se reedite la sangrienta guerra civil libanesa (1975-1990, 100.000 muertos).

• Influencia

Siria, que ejerce gran influencia política sobre Líbano y posee a 15.000 soldados en su pequeño territorio, volvió a negar ayer su implicación en el asesinato, pero la oposición libanesa, Israel y Estados Unidos redoblaron sus acusaciones al gobierno de Bashar al-Assad.

Los cuestionamientos alcanzan al presidente libanés, Emile Lahoud, aliado de Siria.

En una reacción que ilustra el grado de tensión, Bush llamó a consultas a su embajadora en Damasco, Margaret Scobey, en señal de la «profunda indignación» de Washington por la muerte de Hariri, según dijo el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher.

Antes de abandonar Damasco, la embajadora Scobey dejó una nota dirigida al gobierno sirio, en la que expresó, en durísimos términos, el malestar de Washington por la presencia militar siria en el Líbano.


«He sido cuidadoso al decir que no sabemos, por ahora, quién cometió el asesinato. Pero el hecho nos recuerda de la forma más cruda que la presencia siria en el Líbano no es buena y es un factor desestabilizador», dijo Boucher.

Tras renunciar a su cargo en octubre pasado enfrentado con Damasco, Hariri, de 60 años, comenzó a acercarse a la oposición -que reclama la retirada de las fuerzas sirias-, y no se excluía que se postulara y lograra una aplastante victoria en las elecciones legislativas previstas para abril o mayo próximo. Electo cinco veces jefe de gobierno -fue premier 10 de los últimos 14 años-, dueño de gran fortuna y considerado el padre de la reconstrucción libanesa, Hariri murió en Beirut junto a otras 14 personas al estallar un coche bomba «casi seguramente» conducido por un atacante suicida, según dijo la policía.

En Saida, el pueblo natal de Hariri, al sur del Líbano, manifestantes atacaron a trabajadores sirios e hirieron a cinco antes de que interviniera la policía. En Beirut fue atacada la sección libanesa del partido Baaz, que gobierna en Siria.

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó el ataque terrorista, pero no avanzó en sanciones contra Siria, que eran pretendidas por EE.UU.

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