EEUU dialogó con Irán por la crisis en Irak, pero negó una cooperación militar
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Barack Obama y Hassan Rohaní.
Kerry añadió en la entrevista que los ataques con drones eran una opción para detener el avance de los yihadistas en Irak y precisó que el presidente Barack Obama realiza "un examen minucioso de cada una de las opciones a disposición", incluyendo dichos ataques.
Admitió que los drones no son la "única respuesta, pero bien podrían ser una de las opciones importantes para detener el avance de personas que se desplazan abiertamente en convoys y camionetas aterrorizando a la población".
Kerry también recordó que EEUU, que se retiró militarmente de Irak en 2011, está "profundamente ligado a la integridad" territorial de ese país.
"Veamos lo que está dispuesto a hacer o no hacer Irán, antes de pronunciarnos", atenuó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Esta semana se reanudan en Viena las negociaciones con Irán sobre su controvertido programa nuclear.
"Es posible que al margen de esas discusiones pueda haber negociaciones sobre la situación en Irak", dijo John Kirby durante su intervención.
Por su parte, la portavoz del departamento de Estado, Jennifer Psaki, pidió a Irán que ayude a resolver los problemas "de manera no sectaria" en Irak, reafirmando que su gobierno está abierto a "conversaciones" con Teherán sobre el tema.
Obama ya había indicado que decidiría en los próximos días qué actitud adoptar ante el avance de los yihadistas del EIIL.
El mandatario adelantó que estudiaba "un abanico de opciones para sostener las fuerzas de seguridad iraquíes" sin mencionar los ataques aéreos, una posibilidad pedida por legisladores de la oposición en EEUU.
La feroz ofensiva yihadista de los extremistas del EIIL parece haber tomado por sorpresa a los líderes iraquíes y a Washington, alimentando temores de una nueva guerra civil sectaria entre sunitas y chiitas en el país.
Su avance relámpago por todo Irak, incluyendo la captura de Mosul la semana pasada, alarmó a los líderes de Teherán y Washington.
Ambos gobiernos, por sus propias razones, se opusieron al crecimiento de estos yihadistas sunitas y tienen un interés común en ver al gobierno de Bagdad repeler a estas fuerzas inspiradas en Al Qaeda.
"Esto amenaza la estabilidad de la región. Es obviamente una amenaza existencial para el propio Irak. Se trata de un grupo terrorista", afirmó Kerry.
Frente a la inestabilidad y la violencia en Irak, EEUU, Australia y Naciones Unidas han comenzado a evacuar a un parte de su personal diplomático en Bagdad hacia otras representaciones diplomáticas en el país o incluso a Jordania.
Washington anunció también el envío de refuerzos a su embajada situada en la muy protegida "zona verde" de Bagdad y de un portaaviones al Golfo.




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