Washington (EFE) - Estados Unidos ha instalado sensores avanzados en las fronteras ante el temor de que terroristas introduzcan armas nucleares o radiológicas en el país tras los atentados del 11 de setiembre. Esos sensores también fueron instalados en puntos neurálgicos de la capital y en otras importantes ciudades, así como en instalaciones norteamericanas en el exterior.
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«Tenemos que tomar medidas para impedir un ataque de este tipo. No quisiéramos tomarlas después de que haya ocurrido», dijo el legislador republicano Larry Craig (Idaho) al periódico «The Washington Post».
La iniciativa se suma a informes sobre la creación de una administración paralela de un centenar de funcionarios que han sido alojados en bunkers subterráneos para garantizar la continuidad gubernamental en el país en caso de un ataque terrorista con armas nucleares.
El diario indicó que el gobierno de George Bush también puso en alerta a la Fuerza Delta, una unidad de comandos especiales, para decomisar materiales nucleares en caso de que fueran detectados por los sensores. Agregó que los miembros de esa fuerza tienen la misión de matar o neutralizar a cualquier sospechoso de tener en sus manos un dispositivo nuclear y de entregarlo a los científicos para ser desarmado.
Los detectores de rayos gama y flujo neutrónico también fueron instalados en algunos puntos donde se realizaron eventos especiales como las Olimpiadas de Invierno que culminaron la semana pasada en Salt Lake City (Utah), dijo el diario. Hasta ahora esos detectores habían sido utilizados sólo por Equipos de Emergencia Nuclear para determinar la presencia de materiales radiactivos.
«The Washington Post» señaló que algunos países aliados, incluyendo a Arabia Saudita, también instalaron esos sensores después de recibir advertencia de los servicios de inteligencia de los EE.UU.
Más de 3.000 personas murieron en los ataques terroristas del 11 de setiembre perpetrados, según ha dicho la Casa Blanca, por 19 miembros de la organización Al-Qaeda dirigida por Osama bin Laden. Desde entonces, el país se encuentra en alerta ante la posibilidad de que esos atentados pudieran repetirse, no sólo con armas convencionales sino también con armas nucleares, biológicas o químicas. En tanto, se informó que las autoridades ordenaron crear un banco de datos con muestras de ADN de sospechosos de terrorismo detenidos en Afganistán y Cuba, según informó ayer el diario «The New York Times». La formación de una amplia base de datos a partir del análisis de muestras de sangre, obtenidas de miles de detenidos en la ofensiva militar contra el régimen talibán y la organización Al-Qaeda, de Osama bin Laden, ha sido propuesta por la Oficina Federal de Investigación (FBI) y está siendo revisada por el Departamento de Justicia.
Las autoridades federales consideran que ese cúmulo de información ayudaría a seguir los movimientos de individuos sospechosos de actividades terroristas en el futuro.
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