EE.UU., más duro con Venezuela
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«Chávez es un problema porque está claramente usando influencias y los recursos petroleros de su país para introducir su conflictivo estilo de política en otros países», dijo a ese diario el responsable de Defensa del área de América latina del Departamento de Estado, Roger Pardo-Maurer.
Cuando se le preguntó si Washington está considerando cambiar su política hacia Venezuela, Boucher dijo que el gobierno norteamericano «responderá a las situaciones». «Estamos esperando ver mejores acciones de parte del presidente Chávez pero, desafortunadamente, todavía no las vimos», señaló.
Funcionarios estadounidenses han denunciado que Chávez financió al líder cocalero boliviano Evo Morales en su intento de derrocar al presidente Carlos Mesa. Además, en Perú se ha acusado a Chávez de financiar a un militar que intentó incitar una rebelión contra el presidente Alejandro Toledo en diciembre.
En el artículo de «Financial Times», Pardo-Maurer acusó a Chávez de llevar adelante una « estrategia de hiena» con los países latinoamericanos que sufren los «tejidos sociales más frágiles». El funcionario dijo que Estados Unidos llegó a «un punto límite» en su política hacia Caracas, y dio a entender que Washington está diseñando una nueva posición ante Chávez.
También en declaraciones al «Financial Times», y hablando sobre la compra de alrededor de 100.000 rifles Kalashnikov a Moscú, el general Bantz Craddock, comandante en jefe del Comando Sur de Estados Unidos, se preguntó cuál sería la «intención» venezolana. En este sentido, manifestó que si es para la defensa soberana, obviamente cada nación puede hacer lo propio. Si es para exportar inestabilidad, entonces es una situación diferente.
De acuerdo con el diario, Washington está « preocupado» por la posibilidad de que las armas lleguen a las manos de grupos guerrilleros colombianos que buscan desestabilizar al gobierno del presidente Alvaro Uribe, algo que Caracas rechazó.



