El Comando Central de los EEUU, (CENTCOM) confirmó este miércoles que se están realizando "ataques adicionales contra Irán" en este momento, con el fin de "debilitar aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz". La noticia se dio luego de que el presidente Donald Trump asegura que el acuerdo provisional para poner fin a la guerra con Irán había "llegado a su fin".
"EEUU responsabiliza a Irán de la reciente agresión injustificada contra buques mercantes y tripulaciones civiles que navegaban libremente por una vía navegable internacional de vital importancia", cerró el CETCOM en X.
Desde Ankara (Turquía), donde participó de la cumbre de la OTAN, Trump ya había anticipado que la ofensiva seguiría adelante. "Probablemente les golpearemos de nuevo esta noche", afirmó. Al ser consultado sobre si el alto el fuego había quedado definitivamente roto y si el memorando de entendimiento seguía vigente, respondió sin vueltas: "Para mí, sí, creo que se ha terminado".
El mandatario también sacó su bronca más visceral contra Teherán, una vez más: "No quiero tratar más con ellos. Son un montón de escoria. Gente enferma. Están liderados por gente enferma. Son salvajes, gente violenta. Y, si tuvieran un arma nuclear, la usarían. Para mí todo ha terminado. Es una pérdida de tiempo tratar con ellos. Son unos mentirosos, están locos", lanzó.
Sin embargo, horas más tarde, durante la conferencia de prensa con la que cerró su participación en Ankara, Trump matizó sus declaraciones y aclaró que el objetivo de sus palabras era enviar una señal de advertencia a Irán, más que anunciar una ruptura definitiva. En ese sentido, sostuvo que la ofensiva "acabará muy pronto", remarcó que "no buscamos algo de larga duración" y volvió a justificar la respuesta militar al señalar que "cuando ellos golpean, nosotros golpeamos más duro... utilizamos su lenguaje". Pese a ello, aseguró que no cree que la guerra "vaya a empezar otra vez".
La nueva escalada militar entre Washington y Teherán volvió a poner bajo la lupa el futuro del memorando de entendimiento firmado hace apenas un mes. El documento, de una página y media, fija una hoja de ruta para avanzar hacia un acuerdo de paz definitivo que resuelva los dos puntos más sensibles del conflicto: el programa nuclear iraní y el futuro del estrecho de Ormuz.
A través de este acuerdo, ambas partes se otorgaron un plazo de 60 días, que vence el próximo 21 de agosto, para alcanzar un pacto definitivo. Sin embargo, si al momento de la firma virtual del acuerdo, el 17 de junio, ese objetivo ya parecía difícil de concretar, estos nuevos ataques dejan más en duda que nunca la continuidad de las negociaciones.