9 de febrero 2006 - 00:00

EE.UU. y Bolivia hablan ya de alianza contra las drogas

Evo Morales
Evo Morales
La Paz (Reuters, AFP) - Bolivia y los Estados Unidos acordaron ayer una «alianza estratégica» para enfrentar al narcotráfico, informó el cocalero Felipe Cáceres, encargado antidrogas de la administración del presidente boliviano, Evo Morales. Mientras, aunque también se mostró optimista, el embajador norteamericano en La Paz, David Greenlee, condicionó esa cooperación a la continuidad de los programas de erradicación de cultivos.

Un día después de que el presidente izquierdista y líder cocalero pidiera a Washington que revise su proyecto de recortar la ayuda, y afirmara que no aceptará «chantajes», La Paz y Washington resolvieron «tener una alianza estratégica» entre «el Estado, los productores de coca y la cooperación para la lucha contra el narcotráfico», remarcó Cáceres.

El mandatario boliviano proclamó en reiteradas ocasiones su decisión de erradicar la cocaína pero no «la coca ni los cocaleros». Esta posición se contrapone con la de la Casa Blanca, que insiste en la destrucción de los cocales en Chapare, que abarcan entre 6.000 y 10.000 hectáreas.

Greenlee sostuvo que hay «un campo bastante grande de entendimiento» entre los dos países en materia de combate al narcotráfico.

El funcionario hizo la declaración mientras los medios locales seguían dando gran cobertura al anuncio de Washington de presupuestar sólo 80 millones de dólares de ayuda para la lucha antidrogas en Bolivia en 2007, 11 millones menos que este año. Según explicaron, y entiende el propio gobierno, eso se produce debido la decisión oficial de detener la erradicación de plantaciones de coca. Con todo, Washington afirma que lo propio ocurrirá con Perú y Ecuador y que se enmarca en un cambio de prioridades presupuestarias.

• Cultivo legal

La actual ley antidrogas de Bolivia reconoce como legal el cultivo de hasta 12.000 hectáreas de coca, aunque otras 3.600 hectáreas están permitidas por un convenio de vigencia indefinida suscrito a fines de 2004 entre el gobierno y los sindicatos cocaleros.

En las tres últimas décadas, las relaciones entre los Estados Unidos y Bolivia, tercer productor mundial de coca y cocaína después de Colombia y Perú, han estado marcadas por el problema del narcotráfico.

Mientras, el presidente Morales enfrenta algunas serias complicaciones. Por un lado, anunció ayer un aumento salarial de 7% para docentes y trabajadores de la salud, lo que fue rechazado duramente por estos gremios, que aspiran a una corrección mayor.

Por otro lado, el gobernante mandó prohibir la salida del país al empresario
Ernesto Asbún, propietario de 51% de las acciones de la aerolínea de bandera Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), sumida desde hace una semana en una huelga de pilotos y en peligro de quiebra.

«En este momento, a través de una comisión jurídica (del Ejecutivo), se está haciendo el procedimiento para el arraigo del señor Ernesto Asbún», informó el vocero presidencial
Alex Contreras.

La decisión fue tomada en una reunión de gabinete presidida por Morales, siete días después de que los pilotos de la aerolínea declararan una huelga y denunciaran malos manejos de la empresa que Asbún gestiona desde 2003, luego de que ésta fuera privatizada parcialmente y comprada por la aerolínea brasileña VASP en 1996.

Por otro lado, dispuesto a bajar la tensión en organizaciones civiles de la Chiquitania boliviana, en el departamento de Santa Cruz, donde se encuentra el yacimiento de hierro de Mutún, uno de los mayores del mundo, el presidente convocó a todos «los sectores involucrados» a discutir un plan para declarar en subasta pública el reservorio, en la frontera oriental con Brasil.

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