El depuesto presidente egipcio Hosni Mubarak, que sufrió un infarto y se encuentra "inestable", fue detenido hoy preventivamente mientras se lo investiga por corrupción, abuso de poder y muerte de manifestantes durante el levantamiento popular que puso fin a sus casi 30 años en el poder, anunció el fiscal general de Egipto.
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En un anuncio separado, autoridades dijeron que los dos hijos de Mubarak, Gamal y Ala, fueron detenidos en la ciudad balnearia de Sharm el Sheij, a orillas del mar Rojo -donde reside la familia desde el derrocamiento del ex presidente, el 11 de febrero-, y trasladados a El Cairo para ser interrogados.
Los anuncios llegaron horas después de que Mubarak, de 82 años, fuera ingresado en un hospital de Sharm el-Sheij por una crisis cardíaca. Una fuente médica dijo que el expresidente seguía internado y que su condición era "inestable", mientras que autoridades judiciales dijeron que, de ser necesario, pasará los 15 días de su detención preventiva hospitalizado.
Desde la caída de Mubarak, los egipcios exigen a la Junta militar que asumió el poder una investigación contra el ex mandatario y miembros de su gobierno.
La detención del exmandatario fue informada por la oficina del procurador general mediante un comunicado difundido por la red social Facebook que dijo que la investigación en curso es por acusaciones de matar y herir a manifestantes, corrupción, derroche de fondos públicos, abuso de autoridad y beneficio personal.
La detención de Mubarak calmó un poco las aguas y los principales partidos opositores levantaron una nueva masiva movilización a la plaza Tahrir, en el centro de El Cairo, epicentro de la revuelta que finalizó con el gobierno.
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