El próximo domingo Juan Pablo II, fallecido en 2005, será beatificado en una ceremonia que se llevará a cabo en la Plaza San Pedro. Al ser nombrado como beato, Karol Wojtyla estará a tan solo un paso de su canonización para ser estimado como santo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Considerado el Papa más mediático de la historia de la Iglesia se espera que miles de personas se congreguen en un homenaje que tendrá su ceremonia central en la Santa Sede, pero que se vivirá a lo largo y a lo ancho del planeta.
La beatificación de Juan Pablo II entrará en la historia al tratarse del proceso más rápido al iniciarse a sólo dos meses después de su muerte, sin esperar a que transcurrieran cinco años del fallecimiento, como establece el Código de Derecho Canónico.
La beatificación es un proceso que habitualmente lleva décadas y en algunos casos siglos, pero en el caso de Wojtyla llegó tan sólo cinco años y siete meses después de su muerte. La causa se abrió por expreso deseo de Benedicto XVI, actual pontífice y excolaborador cercano suyo.
Juan Pablo II es considerado un conservador en dogma moral y avanzado en materia social. Su etapa al frente de la Santa Sede jugó un papel destacado en la caída del comunismo, modelo político bajo el que vivió durante tres décadas.
Hijo de un obrero y oficial del Ejército polaco, Karol Wojtyla nació en Wadowice (Polonia) el 18 de mayo de 1920. En 1978 fue elegido como sumo pontífice luego de 40 años dedicados a su carrera eclesiástica siendo el 264° sucesor del apóstol Pedro. Se transformó en el sexto jefe del Estado Vaticano y su pontificado duró casi 27 años, el tercero más largo de la historia.
En esos años, Juan Pablo "el Grande", como ya se le conoce, defendió la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, así como la moral, en concreto la sexual. Condenó el aborto, la eutanasia y el uso de métodos anticonceptivos.
Estudió Filología en la Universidad Jallonica, de Cracovia, pero tuvo que suspender los estudios al invadir los nazis Polonia, en septiembre de 1939. Participó en la resistencia y fue fichado por la Gestapo.
A los 22 años inició la carrera eclesiástica y fue ordenado sacerdote en 1946. Se doctoró en Teología en Roma. Participó en el Concilio Vaticano II, en 1962 fue nombrado arzobispo de Cracovia y en mayo de 1967 fue nombrado cardenal por Pablo VI.
Tras la muerte repentina de Juan Pablo I, el 16 de octubre de 1978, fue elegido Papa, siendo el primer Pontífice no italiano desde Adriano VI, cuatro siglos y medio antes (1522). Tenía 58 años y muchos al escuchar su nombre pensaron que era negro.
Juan Pablo II fue uno de los papas más amenazados de la historia. El 13 de mayo de 1981 estuvo a punto de morir tiroteado en la plaza de San Pedro del Vaticano por el turco Mehmet Alí Agca a quien luego visitó en la cárcel y perdonó.
Entre los "récords" acumulados por Juan Pablo II figuran sus 104 viajes fuera de Italia (a 129 países, algunos en varias ocasiones), más de 200 visitas a diócesis italianas y más de 300 a parroquias romanas -de las que el Papa es obispo- e instituciones varias de la capital italiana. En sus 104 viajes por el planeta recorrió casi 1.200.000 kilómetros, lo que supone 29 veces la vuelta al mundo y más de tres veces la distancia entre la Tierra y la Luna.
• Los requisitos para la beatificación
A lo largo de su pontificado Juan Pablo II fue el mayor "fabricante" de santos de la historia, ya que proclamó 482 santos y 1.338 beatos en casi 27 años. Incluso él fue quien modificó los requisitos para alcanzar la "gloria de los altares" siendo reducidos mediante una reforma del Código de Derecho Canónico introducida en 1983.
Las etapas que debe pasar el candidato para poder ser proclamado santo son tres: confirmación de las "virtudes heroicas", beatificación y canonización. Para las dos últimas se necesita un milagro comprobado. En el caso de Karol Wojtyla, éste intercedió para la curación "milagrosa" de la monja francesa Marie Simon-Pierre, enferma de Parkinson.
El primer paso para el proceso de beatificación lo da generalmente el obispo de la diócesis a la que pertenecía el candidato. El postulador debe reunir toda la información, desde testimonios hasta cartas y escritos, para demostrar que el candidato practicaba de forma "heroica" y continuada las virtudes de la fe.
La reforma del Código de Derecho Canónico exige demostrar otro milagro para poder ser proclamado santo. Pero demostrar la validez del milagro tampoco es tarea fácil. Según el cardenal suizo Georges Cottier, "todo está listo" para iniciar el proceso de canonización y demostrar que Juan Pablo II intercedió en un segundo milagro.
Dejá tu comentario