El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, dijo que renunciará si el fiscal general del país sigue la recomendación policial de presentar cargos contra él por corrupción.
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Lieberman, que negó cualquier práctica deshonesta, lidera el partido ultranacionalista Yisrael Beiteinu, que fue acusado de racismo por los ciudadanos árabes del país.
"En lo que a mí concierne, la línea será la decisión final del fiscal general después de la audiencia", dijo en una declaración.
"Si después de la audiencia, el fiscal general decide presentar cargos, indudablemente en ese momento dimitiré", apuntó.
Tras nueve años de investigación, la policía recomendó al fiscal general, Menachem Mazuz, que acuse a Lieberman de varios cargos, incluyendo soborno, blanqueo de dinero y obstrucción a la justicia.
La investigación se realizó principalmente cuando Lieberman ocupaba otros puestos en el Gobierno, y se centró en la transferencia de millones de shekels israelíes a empresas que pertenecían a personas cercanas a él, según un comunicado policial.
El experto legal Moshe Negbi estimó que podrían pasar varios meses hasta que Mazuz tome una decisión. Se espera que su mandato como fiscal general termine a final de año.
"Si me lo pregunta a mí, mi estimación es que el año que viene y en dos años seguiré como presidente del partido y como ministro de Exteriores", dijo Lieberman.
El ministro es el último de una serie de políticos israelíes que se enfrentaron a investigaciones policiales. Mazuz está considerando presentar cargos penales contra el ex primer ministro Ehud Olmert en dos investigaciones por corrupción.
Olmert, que dijo que no hizo nada ilegal, dimitió el pasado septiembre debido a los escándalos, pero permaneció como primer ministro interino hasta que Benjamin Netanyahu asumió el cargo en marzo, tras las elecciones de febrero.
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