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13 de noviembre 2008 - 00:00

El Papa recibió a Lula en el Vaticano

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Lula da Silva y Benedicto XVI.
El papa Benedicto XVI recibió hoy en audiencia privada al presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, con quien conversó sobre temas sociales de actualidad en el país sudamericano y a quien dio las gracias por un acuerdo bilateral sobre el estatuto de la Iglesia Católica en Brasil, que se firmó al final de la entrevista.

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"La entrevista entre el Papa y el jefe de Estado brasileño es un acontecimiento histórico y una ocasión para apreciar el trabajo del presidente Lula y las relaciones de Brasil con la Santa Sede y con la Iglesia Católica", dijo el nuncio en Brasil, Lorenzo Baldisseri, al margen del encuentro.

Lula se reunió con Benedicto XVI durante 24 minutos en la biblioteca del Pontífice, en el Palacio Apostólico del Vaticano.

Los "cordiales coloquios" entre el presidente brasileño, el Papa y el secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone -según indicó un comunicado de la sala de prensa vaticana- "sirvieron para un fructuoso intercambio de opiniones sobre la coyuntura actual internacional y regional".

En el encuentro, prosigue la nota, se conversó también acerca de "algunos aspectos de la situación en Brasil, particularmente por cuanto concierne a las políticas sociales cuyo objetivo es aliviar las condiciones de vida de tantas personas que viven aún en la marginalidad y la pobreza, y favorecer el papel fundamental de la familia en la lucha contra la violencia y la degradación social".

Las conversaciones entre Lula y Benedicto XVI sirvieron asimismo para "enfatizar la colaboración entre la Iglesia y el Estado para la promoción de los valores morales y del bien común, no sólo en el país, sino de manera especial a favor de Africa", concluye el comunicado.

Luego del encuentro el acuerdo bilateral fue firmado por el presidente brasileño, su canciller Celso Amorim, el cardenal Bertone, y el secretario para las relaciones con los estados, Dominique Mamberti.

Este acuerdo, que consta de un preámbulo y 20 artículos, fija el estatuto de la Iglesia en Brasil, "lo que permitirá el pleno desarrollo de su misión apostólica y pastoral", como dijo Baldisseri en una entrevista a Radio Vaticana, ya que permitirá el reconocimiento de los títulos de estudios obtenidos en institutos católicos, así como la presencia del clero en estructuras sociales.

"El jefe de Estado brasileño -agregó el diplomático vaticano- creció en ambientes católicos y aprecia profundamente a la Iglesia Católica. Hoy en Brasil hay estabilidad no solo política, sino también económica y financiera, lo que da confianza para un bienestar que está creciendo".

Tras el saludo del Papa, Lula le presentó a su esposa Marisa Letícia y a su comitiva, de la que formaba parte la embajadora ante el Vaticano, Vera Barrouim Machado.

El mandatario brasileño regaló a Benedicto XVI algunas baldosas de Manule Eudossio, que representan a una familia de seis personas en viaje.

"Significa la emigración de los brasileños del noreste hacia el sur", explicó Lula al Pontífice.

El Papa regaló al presidente una pluma engastada y las medallas de su pontificado. A las señoras de la comitiva Benedicto XVI les entregó rosarios y a los caballeros medallas.

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