Una vez transcurridos los comicios electorales en Colombia, los mercados reaccionaron de inmediato al escenario político que dejaron los resultados de la primera vuelta. El amplio respaldo electoral que obtuvo De La Espriella, con el 43% de los votos y más de 10,3 millones de sufragios, encendió el optimismo entre inversores y operadores del mercado.
La reacción fue contundente: el dólar se desplomó más de $118 en una sola jornada, el peso colombiano se posicionó como la divisa emergente de mayor apreciación en los últimos cinco días, en un movimiento que refleja las expectativas del mercado ante una posible agenda económica más amigable con la inversión privada y la estabilidad fiscal.
El dólar finalizó la jornada en $3.559,97, con una baja de $118,18 respecto a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) del lunes, fijada en $3.678,15. La actividad cambiaria fue intensa: se concretaron 1.858 operaciones por un monto total de u$s1.553 millones.
El dólar cotizó en un rango de $3.550 a $3.603,2, retrocediendo a precios que no se registraban desde 2021. En ese contexto, el peso colombiano se destacó como la divisa emergente más apreciada del período, con una ganancia del 2,36% frente al resto de monedas comparables.
Pese al optimismo inicial, los analistas advierten que el camino hacia la segunda vuelta presidencial estará marcado por episodios de volatilidad.
Mauricio Acevedo, estratega de divisas y derivados de Corficolombiana, aseguró que los próximos 20 días estarán dominados por la incertidumbre electoral. “En junio comenzamos un mes que continuará a la expectativa y con seguridad habrá volatilidad, ya que todo se definirá hasta el 21 de junio, cuando se realice la segunda vuelta presidencial”, explicó.
Además, Acevedo aseguró que el mercado seguirá reaccionando a cada encuesta, debate o declaración de los candidatos, por lo que el comportamiento del dólar podría alternar jornadas de fuertes caídas y repuntes hasta conocerse el resultado definitivo.
Según los analistas, el descenso del dólar obedece en gran medida a la recepción positiva que tuvieron los mercados ante las propuestas económicas de De La Espriella. El candidato ha defendido una agenda proempresa con metas de crecimiento del 7% anual, mayor exploración de petróleo y gas, un rol más sólido del CARF y una gestión más activa de la deuda pública. Cepeda, en cambio, propone un modelo de capitalismo productivo centrado en fortalecer la economía campesina, el freno al fracking y una aceleración hacia energías renovables como la solar y la eólica.