Tras encabezar una reunión del Consejo Económico y Social para analizar la crisis nacional, Rodrigo Paz extendió una convocatoria formal: "Invito por última vez al señor Vicente Salazar, de la Federación Túpac Katari, y a Mario Argollo, de la Central Obrera Boliviana (COB)". El mandatario boliviano detalló que les remitió una carta formal para que asistan con sus directivas, aclarando: "No quiero que se les acuse de traición ni de haber cambiado de postura".
Los graves disturbios y bloqueos de carreteras que afectaron a diversas regiones del país se desencadenaron tras el cabildo organizado por la Central Obrera Boliviana en la ciudad de El Alto el 1º de Mayo. En este contexto, Paz rememoró a las víctimas que dejaron los 27 días de conflicto, detallando los fallecimientos de tres mujeres y un niño de 12 años como consecuencia directa de los cortes de rutas, además del caso de David Cruz, el joven que fue asesinado en la localidad de Vilaque y sobre cuyo cuerpo todavía se están llevando a cabo las pericias balísticas correspondientes.
Ante este panorama de violencia, el mandatario exigió que se determinen las responsabilidades legales pertinentes y lanzó una advertencia definitiva a los sectores movilizados. "Alguien tendrá que responder por estas muertes", sentenció la máxima autoridad del Estado, quien a pesar de la gravedad de la situación insistió en que el Poder Ejecutivo mantiene la disposición de sentarse a negociar, "pero por última vez", según reportó la Agencia Nazionale Stampa Associata.
Paz exige respetar la Constitución y no descarta el estado de emergencia
Rodrigo Paz remarcó que obtuvo casi el 55% de los sufragios para ejercer un mandato de cinco años, oportunidad en la que recalcó que "Los presidentes no pueden ser destituidos a voluntad".
En esa misma línea, el líder exigió el cumplimiento del marco legal vigente y sugirió la opción de implementar el estado de emergencia con el fin de devolver la normalidad al país, al manifestar que "Se debe respetar el voto popular y la Constitución. Si no desean dialogar, existen normas establecidas por ley".
El Gobierno boliviano garantizó que no detendrá a dirigentes si participan del diálogo en medio de bloqueos
El ministro de la Presidencia de Bolivia, José Luis Lupo, garantizó este jueves que no serán detenidos los dirigentes de las protestas si participan de una nueva instancia de diálogo, en medio de una crisis marcada por 23 días de bloqueos de carreteras y reclamos contra el presidente Paz.
"El Gobierno ha dado garantías para poder dialogar con ellos", afirmó el funcionario, quien explicó que esa decisión implica que no serán aprehendidos referentes como el líder de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, ni el dirigente campesino Vicente Salazar. En ese sentido, remarcó: "Nosotros no ejecutaríamos ningún tipo de instrucción si los estamos llamando al diálogo".
El conflicto se arrastra desde hace tres semanas, con protestas impulsadas por sindicatos campesinos, sectores vinculados al expresidente Evo Morales y otras organizaciones que exigen la renuncia de Paz, quien lleva poco más de seis meses en el cargo. Las movilizaciones derivaron en bloqueos que afectan principalmente a La Paz, Oruro y Potosí, con al menos 66 cortes registrados.
Este jueves está prevista una nueva reunión tras el primer encuentro realizado el miércoles en la Vicepresidencia, con la participación del vicepresidente Edmand Lara, el secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana, Giovani Arana, y el defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, en calidad de mediadores.
Sobre las demandas, Lupo aclaró que el Gobierno está dispuesto a discutir reclamos sectoriales, pero rechazó de plano el pedido de renuncia presidencial: "Esa demanda es inaceptable y esa demanda fue de grupos antidemocráticos". Según planteó, algunos sectores utilizan reclamos legítimos para impulsar ese objetivo político.
En paralelo, la situación continúa tensionada. La Fiscalía de La Paz emitió una orden de detención contra Argollo por presuntos delitos de terrorismo e instigación pública, aunque no fue ejecutada porque el dirigente se declaró en la "clandestinidad".
Mientras se espera la evolución del diálogo, los bloqueos siguen impactando en la vida cotidiana. En La Paz, sindicatos de transporte volvieron a realizar medidas de fuerza y trabajadores de la salud convocaron a marchas para advertir sobre la situación "crítica" de los hospitales por la falta de insumos, consecuencia directa de los cortes de rutas.