El rey Juan Carlos presidió su último acto como jefe del Ejército en Madrid
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Los Reyes y los Príncipes de Asturias, en el acto por el Día de las Fuerzas Armadas.
Tras varios años sin volar en el Día de las Fuerzas Armadas como medida de austeridad por la crisis que asuela a España desde 2008, la llamada patrulla Águila, el grupo de vuelo acrobático del Ejército del Aire, sobrevoló el cielo de Madrid trazando la bandera de España en el aire.
Ayudado por un bastón para caminar, el rey saludó personalmente a las autoridades presentes y conversó unos minutos con ellas antes de subir al vehículo oficial que lo trasladó al Palacio Real para ofrecer una recepción en la que se despidió de los militares.
Allí, ante 180 invitados, el ministro de Defensa pidió un brindis por "el primer soldado y el primer marino de España. Por su majestad el Rey". El monarca respondió proclamando otro "por España".
Pedro Morenés adelantó a los micrófonos de la televisión pública española que el relevo al mando de los ejércitos se realizará sin ceremonias especiales y "con toda naturalidad", ya que la Constitución establece que el monarca es también el jefe supremo de las Fuerzas Armadas.
"Su majestad el (futuro) rey será el capitán general, el jefe supremo, tendrá todos los honores y podrá portar las insignias y lucir el uniforme que su condición de capitán general requiere", explicó.
Morenés también confirmó que la futura heredera al trono, la infanta Leonor, hija primogénita de Felipe y Letizia (que ahora tiene ocho años), recibirá formación militar en un futuro y que, en caso de reinar, será la jefa suprema de las Fuerzas Armadas.
"Tenemos muchísima ilusión, es un proceso de normalización de la presencia de la mujer en las fuerzas armadas", dijo el ministro.



