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El Senado italiano decide hoy el futuro del gobierno de Conte

El líder de la Liga, Matteo Salvini, exigió comicios inmediatos. Mientras que su exsocio, el M5S, recibió respaldos de centro para evitarlo.

Roma - El pleno del Senado italiano fue convocado hoy para decidir el calendario de la crisis política, con una ultraderecha que pretende elecciones inmediatas mientras los exaliados del antisistema Movimiento 5 Estrellas las frenan.

El ultraderechista líder de la Liga, Matteo Salvini, respaldado por sus antiguos aliados en la coalición derechista Forza Italia (FI) de Silvio Berlusconi y la extrema derecha Fratelli d’Italia de Giorgia Meloni, presionó para que se votara directamente hoy la moción de censura contra el gobierno de Giuseppe Conte, lo que no fue aprobado ayer.

El Movimiento 5 Estrellas (M5E), que perdió inesperadamente el apoyo clave de la Liga para gobernar, fue respaldado en cambio por el Partido Democrático (PD, centro izquierda), muy dividido acerca del camino a seguir, para evitar que la moción sea votada en los plazos que piden los derechistas.

El PD está a favor de que Conte comparezca simplemente en el Senado para una declaración pública, pero sin poner en riesgo su continuidad. Según el sistema parlamentario italiano, es el Senado el que debe votar la moción de censura contra Conte, líder del heterogéneo gobierno populista al poder desde hace 14 meses.

Matteo Salvini también convocó a sus diputados en Roma. Su objetivo es hacer caer al gobierno como muy tarde el 20 de agosto y que se celebren elecciones a finales de octubre, para así capitalizar su popularidad en los sondeos, que actualmente le dan un 36-38 % en intención de voto.

En una entrevista ayer concedida al periódico Giornale (de derecha), Salvini renunció a hacer de caballero solitario en caso de elecciones anticipadas y anunció que verá “en las próximas horas a (Silvio) Berlusconi y (la jefa del partido de ultraderecha Hermanos de Italia, Giorgia) Melone” para “proponerles un pacto” electoral. Una alianza con esas dos formaciones -de 6 a 8% de votos- le daría una mayoría sólida.

El “capitán” (apodo que le han dado sus fans) continuó este fin de semana su mediática “gira playera” a la conquista del electorado del sur, hasta ahora partidario del M5E.

Baño de masas y selfies a mansalva, pausa para el almuerzo a torso desnudo o mostrando sus habilidades como DJ, el líder de los soberanistas italianos se ha construido con éxito la imagen de tipo un poco macho, pero llano, del pueblo. El lombardo, no obstante, ha sido criticado en Basilicata y Sicilia, donde algunos le han recordado sus viejas diatribas contra el “Sur subvencionado”.

La opción de llevar a cabo ahora elecciones se presenta para detener las “disputas” con el M5E sobre las grandes obras de infraestructuras o la bajada de impuestos, y también para instalar por fin “un gobierno estable durante cinco años”, insiste Salvini.

En Roma, tras el choque inicial, el bando opuesto a las elecciones inmediatas ha empezado a movilizarse. El antiguo aliado gubernamental y líder del M5E, Luigi di Maio, llamó al parlamento a aprobar, antes de cualquier vuelta a las urnas, la drástica reducción prevista del número de parlamentarios, 345 menos de los 950 escaños actuales.

Un proceso complejo de reforma de la Constitución que costó varios años de labores al M5E y cuya última votación estaba fijada para el 9 de septiembre.

“Salvini es un traidor, traicionó el movimiento, a Conte y a millones de italianos a los que aseguraba que no trabajaba para las encuestas y sus intereses”, lamentó Di Maio.

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