Los equipos de rescate en el sudoeste de Japón trabajan para hallar supervivientes bajo los escombros tras el devastador terremoto de magnitud 7,1 que sacudió la región y que ya deja al menos 18 muertos y varias personas atrapadas. La cifra de víctimas ascendió tras confirmarse la muerte de cinco personas por el colapso de una chimenea en la planta de Yatsushiro de Nippon Paper Industries, las cuales se suman a los 13 fallecidos informados inicialmente por la primera ministra Sanae Takaichi.
En medio de los operativos desplegados, la jefa de Gobierno remarcó la urgencia de las labores de salvamento al señalar que “hay personas que todavía están esperando ser rescatadas, y es una carrera contra el tiempo", asegurando además que "haremos todo lo posible para encontrar y rescatar a tantas personas como podamos”.
Takaichi transmitió sus condolencias a los familiares de los fallecidos e instó a los damnificados a protegerse de las altas temperaturas, mientras el Ejecutivo prepara el envío de alimentos e insumos de primera necesidad a las localidades más afectadas.
Las Fuerzas de Autodefensa de Japón se sumaron a las tareas de búsqueda junto a los cuerpos de emergencia, enfocando sus esfuerzos en estructuras gravemente dañadas como un centro comercial local. Asimismo, el personal militar colabora en la distribución de agua potable y en el traslado de pacientes para apoyar a la población golpeada por el desastre.
Ya son 18 las víctimas mortales por el sismo de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste del territorio japonés este martes.
Nueva réplica de magnitud 5,8 vuelve a sacudir el sudoeste de Japón
La emergencia en la prefectura de Kumamoto se agravó este miércoles al registrarse un nuevo sismo de magnitud 5,8, tan solo un día después del devastador temblor inicial. El movimiento telúrico ocurrió a las 22:19 hora local (1:19 GMT) con epicentro en las islas Amakusa, cercanas a la localidad de Kumamoto, según reportó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
El temblor se sintió con gran intensidad en la capital de la prefectura y alcanzó el nivel 5 de 7 en la escala japonesa, la cual mide la agitación sobre la superficie y el potencial destructivo, complicando aún más las labores de emergencia en la zona.