Roma - El Vaticano planteó ayer al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que seguirá adelante con su acercamiento a China pese al rechazo y las críticas del Gobierno del presidente Donald Trump.
El Vaticano ignora a EE.UU. y avisa que mantendrá su relación con China
Washington había presionado para poner fin al entendimiento, que vence el 22 de octubre. El papa Francisco se rehusó a recibir al secretario de Estado Mike Pompeo por considerar que se estaba involucrando a la Iglesia en la campaña electoral estadounidense.
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CORTOCIRCUITO. El secretario de Estado Mike Pompeo fue recibido por su par del Vaticano, Pietro Parolin.
Pompeo se reunió con el secretario de Estado vaticano, el cardenal italiano Pietro Parolin, y reiteró el rechazo de Washington a que la Santa Sede prorrogue un acuerdo de 2018 con China para la designación de obispos que vence el 22 de octubre.
A través de Parolin y del canciller de la Santa Sede, el arzobispo Paul Richard Gallagher, el Vaticano ratificó de todos modos su “intención y voluntad” de prorrogar el acuerdo.
Tras la reunión, el vocero papal Matteo Bruni sostuvo en un comunicado que las dos partes “presentaron sus respectivas posiciones sobre las relaciones con la República Popular China, en un ambiente de respeto, distensión y cordialidad”.
Además, según Bruni, durante la reunión, Pompeo, Parolin y Gallagher abordaron temas “de algunas zonas de conflicto y crisis, en particular el Cáucaso, Medio Oriente y el Mediterráneo oriental”.
Tras el encuentro, la Cancillería china respaldó una vez más el acercamiento con Roma y emitió un comunicado en el que expresó que “en los últimos años, con los esfuerzos conjuntos de ambas partes, las relaciones China-Vaticano continuaron mejorando”.
El rechazo público de Estados Unidos a la renovación del acuerdo entre China y Vaticano provocó un pico de tensión bilateral en las últimas semanas, luego de que Pompeo considerara que la extensión del acercamiento impulsado directamente por el papa Francisco pondría en riesgo la “autoridad moral” de la Santa Sede. Pompeo había asegurado el miércoles que “en ningún lugar la libertad religiosa está más bajo ataque hoy que en China” y pidiera al Vaticano que frene la renovación del acuerdo vigente.
Tras las críticas de Pompeo, dos de los integrantes del consejo de seis cardenales asesores del Papa, Parolin y el hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, enmarcaron las presiones estadounidenses en la campaña electoral de ese país y plantearon que “actúa sólo mirando a las próximas elecciones”.
De hecho, Gallagher confirmó que la posible “utilización” de la figura del Papa en la campaña era el motivo por el que Francisco no recibió a Pompeo durante su gira de dos días en Roma.
Gallagher dijo además que los cuestionamientos de Pompeo fueron recibidos “críticamente” por la Santa Sede y lamentó que el funcionario no respetara “una de las reglas de la diplomacia”, al hacer públicas sus objeciones antes del encuentro.




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