Juan Pablo II reeditó ayer las dramáticas imágenes del Domingo de Pascua, intentando vanamente hablar ante los fieles congregados en la Plaza San Pedro. Debido a sus crecientes problemas para tragar la comida, los médicos debieron colocarle una sonda nasogástrica. El deseo es que eso mejore su nutrición y le permita fortalecerse, pero marca nítidamente sus crecientes penurias.
Juan Pablo II entregó ayer una imagen similar a la del domingo de Pascua. Se mostró en público y, pese a sus intentos, no pudo hablar. Ahora, además, se alimenta a través de una sonda.
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Navarro Valls informó que «para mejorar el aporte de calorías y favorecer una válida recuperación de sus fuerzas
El Pontífice tiene problemas para deglutir a causa del mal de Parkinson, que produce la parálisis de los músculos, y era alimentado con semilíquidos y suero con hierro por vía endovenosa, mal tolerado, con el riesgo de contraer una anemia. El Papa «continúa
Navarro Valls anunció también que Karol Wojtyla « transcurre muchas horas en su sillón, celebra la misa en su capilla privada y está en contacto de trabajo con sus colaboradores, siguiendo directamente las actividades del Vaticano y la vida de la Iglesia».