18 de julio 2006 - 00:00

Emplazarían fuerza de la ONU en la frontera

San Petersburgo y Jerusalén (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - Los principales líderes mundiales han puesto en marcha una complicada acción diplomática para resolver la crisis en Medio Oriente, que incluiría el despliegue de una fuerza internacional de estabilización en el sur del Líbano.

Las grandes potencias del Grupo de los Ocho, que ayer finalizaron su cumbre en San Petersburgo (Rusia), y la ONU comenzaron ayer a avanzar con esa idea aunque reconocen que las condiciones aún no están dadas y que semejante despliegue requerirá tiempo.

Israel puso paños fríos a la iniciativa al calificarla como prematura y afirmar que « estamos aún en una etapa en la que queremos asegurarnos de que Hizbollah no estará desplegado en nuestra frontera norte», según palabras del portavoz del gobierno, Miri Eisin.

La idea fue sugerida en San Petersburgo por los dirigentes del G-8 (Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón y Rusia), pero aún debe ser planteada a Naciones Unidas, donde una resolución del Consejo de Seguridad es indispensable para concretarla.

Los líderes de las ocho grandes potencias mundiales exigieron el domingo el fin de la escalada bélica en Medio Oriente, en un mensaje que insta a un cese de la ofensiva israelí y al fin de los bombardeos de Hizbollah contra el Estado hebreo.

  • Exhortación

    El secretario general de la ONU, Kofi Annan, presente en San Petersburgo, dijo ayer que contemplaba una «fuerza de estabilización» y exhortó a una tregua -aún hipotética- para que pudiera desplegarse.

    «La única manera de que asistamos al fin de la violencia es tener una fuerza internacional desplegada en la zona», afirmó por su lado el primer ministro Tony Blair.

    Esa fuerza podría tener unos 2.000 hombres, según Blair, aunque su homólogo italiano, Romano Prodi, se refirió a unos 8.000 efectivos. «En todo caso, hará falta tiempo para llevar a cabo» el despliegue, reconoció el primer ministro británico.

    Mientras tanto, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, se manifestó dispuesta a viajar a la región para aportar a una salida diplomática.

    En Jerusalén, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, declaró que la campaña militar en el Líbano y Gaza es un acto de « autodefensa», y acusó a Siria e Irán de tratar de conducir la actual crisis regional «por control remoto».   

  • «Autodefensa»

    Por lo que lucha Israel es por el mero «derecho a llevar una vida normal» y actúa por « autodefensa», manifestó Olmert en una comparecencia en el Parlamento (Kneset).

    Del otro lado están «Irán y Siria, que intentan conducir la crisis por control remoto a través de Hizbollah y Hamas», añadió.

    El jefe del gobierno israelí insistió en que «la batalla que libramos actualmente es contra las organizaciones terroristas en el sur del Líbano y en Gaza que son apoyadas por regímenes que respaldan el terrorismo como Teherán y Damasco». No obstante, señaló que el gobierno de Beirut también tiene responsabilidad por no haber desarmado a Hizbollah.

    Israel tampoco tiene «deseos de injerencia» en los asuntos de los vecinos y, por el contrario, desea la prosperidad de libaneses y palestinos y «espera llegar algún día a un pacto que vaya en beneficio de todas las partes».

    Pero advirtió a quienes hayan «interpretado los deseos de paz de Israel como una señal de debilidad» que su país luchará hasta que haya acabado con todos los terroristas y destruido todas sus infraestructuras.
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