En nueve estados son los jurados quienes determinan la culpabilidad del acusado, pero es un juez quien decide finalmente la condena a muerte, en función de eventuales circunstancias agravantes.
La decisión de ayer de la Corte podría impugnar la ejecución de unos 800 condenados en los pasillos de la muerte de esos nueve estados -Florida, Arizona, Idaho, Colorado, Montana, Alabama, Indiana, Delaware y Nebraska-, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC).
El fallo fue pronunciado por una mayoría de siete jueces contra dos, lo cual representa una alianza poco habitual de jueces conservadores y liberales.