En Japón, Obama defendió el control nipón sobre las islas Senkaku
-
Trump pidió al Congreso un presupuesto militar récord de u$s1,5 billones para 2027
-
Avanza la Misión Artemis II de la NASA y preparan el Plan de Objetivos Lunares
Barack Obama y Shinzo Abe.
El mandatario, que llegó a Tokio como primera parada de una gira que lo llevará por cuatro países de Asia, buscará reforzar los lazos con sus aliados en la región frente a la creciente influencia de China.
Obama aterrizó por en la capital japonesa sin la compañía de su esposa Michelle y cenó con el primer ministro nipón, Shinzo Abe, en el que es considerado como el mejor restaurante de sushi del mundo: el Sukiyabashi Jiro.
Aunque Obama ya viajó a Japón en tres ocasiones, esta vez se trata de una visita de Estado, la primera de un presidente estadounidense desde la del también demócrata Bill Clinton (1993-2001), hace 18 años.
"Pudimos hablar de varios temas", dijo Abe a la prensa al salir del restaurante, informó la agencia de noticias EFE.
La gira que llevará a Obama también a Corea del Sur, Malasia y Filipinas se produce en medio de tensiones diplomáticas y territoriales entre Tokio y Pekín y en un ambiente marcado por las amenazas de Corea del Norte.
Obama y Abe tienen previsto hablar sobre la alianza de seguridad en medio de las nuevas tensiones en la zona por el programa nuclear de Pyongyang, sobre la disputa por unas islas entre Japón y China y también sobre un acuerdo de libre comercio transpacífico que se está negociando.
En noviembre pasado, China estableció de forma unilateral una zona de identificación aérea sobre esa región, incluyendo a las islas, en la que exige que todos los aviones se reporten y pidan permiso para sobrevolar el territorio.
La escenificación de su unidad con EEUU es muy relevante para Japón, luego del desencuentro vivido por la visita que Abe hizo en diciembre pasado al santuario de Yasukuni, que honra a los japoneses muertos en combate, pero entre ellos también a algunos criminales de guerra de la Segunda Guerra Mundial.
La visita fue cuestionada por la Administración Obama, lo que no gustó al gobierno nipón.
En ese momento, la Casa Blanca calificó de "decepcionante" el gesto del mandatario, que fue criticado también por sus vecinos China y Corea del Sur, países que sufrieron en carne propia la agresiva expansión militar japonesa en el siglo XX.
Además, la visita de Obama a Japón se produce en momentos en que, tras una larga campañana de lanzamiento de misiles por parte de Pyongyang, ahora podría llevar a cabo estos díun nuevo ensayo nuclear, según alertó el gobierno de Seúl.
En tanto, el gobierno norcoreano calificó de gesto "hostil" el viaje de Obama a Japón y Corea del Sur y aseguró que reforzará por ello su capacidad defensiva.




Dejá tu comentario