El papa Benedicto XVI enfrentó hoy nuevas críticas de autoridades y líderes religiosos de países árabes y musulmanes, quienes lo acusaron de revivir el espíritu de las cruzadas y hasta lo compararon con su compatriota Adolf Hitler por relacionar esta semana al islam con la violencia.
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Tras un primer día de críticas, el Vaticano afirmó ayer que no fue intención del Papa ofender a los musulmanes cuando esta semana citó a un emperador bizantino que condenaba al profeta Mahoma y a la guerra santa islámica (jihad), durante una conferencia en la ciudad alemana de Ratisbona, pero los cuestionamientos no cesaron.
La amplia difusión de la noticia en los medios periodísticos italianos, que destacaron el ataque por las declaraciones "hostiles" del Papa y las exigencias de que se disculpe, constrastó con la ausencia total de la información en los medios de la Santa Sede, el diario Il Observatore Romano y Radio Vaticana.
El vicepresidente del partido gobernante en Turquía -la agrupación islamista del primer ministro Recep Tayyip Erdogan- dijo hoy que el Papa pasará a la historia como un líder comparable con Adolf Hitler y Benito Mussolini, los dictadores antisemitas alemán e italiano derrotados en la Segunda Guerra Mundial.
También hoy, el parlamento paquistaní pidió por unanimidad al Pontífice una retractación de sus declaraciones y el canciller del país acusó al Papa de ignorancia.
Similares exigencias y condenas fueron formuladas por líderes religiosos y políticos del Líbano, Siria, Egipto, los terriotiros palestinos e India.
El conflicto marca un severo distanciamiento entre el cristianismo y el islam en momentos en que continúa tensa la situación en El Líbano tras la guerra entre Israel y Hezbollah y a dos meses del próximo viaje de Benedicto XVI a Turquía, previsto para fines de noviembre.
El martes pasado, durante un discurso pronunciado en la ciudad alemana de Ratisbona, el Papa alemán citó un diálogo medieval entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo con un erudito persa sobre el cristianismo y el islam.
"El dijo, estoy citando: 'Muéstrame lo nuevo que trajo Mahoma y ahí sólo encontrarás cosas malas e inhumanas, como haber ordenado difundir con la espada la fe que predica. A Dios no le gusta la sangre'", dijo Benedicto, sin precisar explícitamente si coincidía o no con el texto.
El Papa "tiene una mentalidad oscura que procede de la oscuridad de la Edad Media. El es una poca cosa que no se benefició del espíritu de reforma en el mundo cristiano", dijo Salih Kapusuz, segundo del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo turco, a la agencia de noticias local Anatolia.
El dirigente estimó que las palabras de Benedicto fueron "resultado de una ignorancia lamentable" o una distorsión de la verdad "para revivir la mentalidad de las Cruzadas", las expediciones militares contra el islam organizadas por el Vaticano y los reinos cristianos europeos entre los siglos XI y XIII.
"Benedicto, el autor de estos comentarios tan desafortunados e insolentes, pasará a la historia como un líder de la misma categoría que Hitler y Mussolini", agregó.
Ayer, la máxima autoridad islámica de Turquía, el presidente del Departamento de Asuntos Religiosos, Ali Bardakoglu, calificó las declaraciones de Benedicto XVI de "provocadoras, hostiles y prejuiciosas" y exigió una disculpa del Pontífice.
En Beirut, el principal clérigo musulmán chiita del Líbano, el gran ayatollah Mohammed Hussein Fadlallah, condenó las palabras del Papa y le pidió una "disculpa personal" por su "falsa lectura" del islam, durante su sermón en el día de las plegarias islámicas.
Un vocero del gobierno del Líbano dijo que el embajador del país ante el Vaticano recibió instrucciones de pedir una aclaración de los comentarios del Pontífice.
En la vecina Siria, el gran muftí, la máxima autoridad religiosa de los musulmanes sunnitas, envió una carta al Papa en la que dijo temer que sus declaraciones sobre el islam hagan empeorar las relaciones entre ambos credos.
El primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, del movimiento islamista Hamas, condenó las afirmaciones de Benedicto XVI y le pidió que "deje de ofender" al islam con "afirmaciones que van en contra de la verdad y tocan la esencia" de la fe musulmana.
En Egipto, el presidente de los islamistas Hermanos Musulmanes dijo que los comentarios del Papa reflejan la "distorsionada imagen del islam que domina en Occidente", mientras que unas 100 personas protestaron contra el Vaticano frente a la mezquita Al Azhar, en El Cairo.
Las críticas contra el Papa llegan asimismo desde las comunidades musulmanas afincadas en Europa.
El imán de una mezquita en la ciudad de Lille, en el norte de Francia, calificó de "odiosas" las polémicas declaraciones de Ratzinger.
Lo mismo hizo en Londres el Consejo de Musulmanes Británicos (MCB), que instó a Benedicto a "aclarar" sus afirmaciones "por el interés de la verdad y las relaciones armoniosas entre los seguidores del islam y el catolicismo".
"Con el papa Juan Pablo II había respeto", dijo Amar Lasfar, del MCB.
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