El promedio de los sondeos da a Barack Obama, a apenas un día de la elección presidencial en EE.UU., una ventaja de 7 puntos. Esa diferencia, acaso decisiva, se estira cuando se analiza estado por estado, lo que le augura un triunfo holgado en el Colegio Electoral. Sin embargo, los demócratas no se confían y temen que muchos de quienes respondieron a los encuestadores que votarían al afroestadounidense hayan actuado por mera corrección política, sin abandonar en realidad sus prejuicios raciales. Acaso sea por eso, o para evitarque se relajen los votantes en un país donde el sufragio es voluntario, el compañero de fórmula de Obama, Joe Biden, dijo ayer que la oposición cree en un triunfo apretado. Como sea, la campaña más larga y costosa que recuerde ese país concluye hoy. El cambio de gobierno tendrá un significado especialmente importante esta vez: permitirá restaurar un poder fuerte en el país, relegitimado en las urnas, requisito imprescindible para que EE.UU. pueda comenzar a superar su peor crisis financiera en 80 años.
Multitudes y familia. Así
pasan los candidatos
presidenciales estadounidenses
las horas previas a
la elección.
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - Barack Obama y John McCain quemaron sus últimos cartuchos ayer en un esfuerzo final para conquistar a los indecisos cuando restan tan sólo 24 horas para la histórica elección presidencial estadounidense, que se anticipa «reñida».
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El candidato demócrata emprendió una gira por tres ciudades en Ohio (nordeste), un estado crucial tanto para él como para su rival, ya que fue el que decidió en 2004 la reelección del presidente George W. Bush. McCain, por su parte, aceleró el ritmo con un acto de campaña en Pensilvania y New Hampshire, tras haber realizado otro el sábado a la noche en Florida.
Al entrar en el electrizante fin de semana previo a los comicios, Obama prometió el sábado «una nueva política para una nueva era».
Asimismo, respaldado por su ventaja en las encuestas, el senador por Illinois de 47 años reprochó duramente a McCain por la crisis económica, describiendo a su rival como una fiel copia del impopular Bush.
Obama criticó a McCain luego de que el vicepresidente, Dick Cheney, elogiara el sábado al senador por Arizona como el hombre adecuado para liderar el país porque «entiende el peligro que enfrenta EE.UU.». El vicepresidente «sabe que con John McCain tenemos una doble oferta: la política económica de George Bush y la política exterior de Dick Cheney», ironizó Obama.
A pesar de los sondeos que lo ubican al frente, Obama hará mañana mismo una fugaz visita de campaña al reñido estado de Indiana, tras emitir su voto en Chicago. El aspirante viajará a Indianápolis a fin de aumentar la presión en un estado que no ha elegido a un demócrata desde 1964.
Cuestionamiento
Por su parte, McCain cuestionó el patriotismo y la capacidad de Obama en materia de seguridad nacional, en momentos en que Estados Unidos está involucrado en las guerras de Irak y Afganistán. Además, el senador por Arizona prometió el triunfo con la frase «Mac is Back» (Mac está de regreso) y fustigó el plan fiscal del demócrata. El ex combatiente de Vietnam cerrará hoy su campaña con un rápido recorrido por varios estados, al igual que Obama, quien estará en Florida, Carolina del Norte y Virginia.
Hasta el momento, el aspirante afroestadounidense lograba 50,5% de apoyo, mientras el ex combatiente en Vietnam alcanzaba 43,6%, según el promedio de sondeos de la Web especializada RealClearPolitics (www. realclearpolitics.com), que monitorea el proceso eleccionario estadounidense. Además, RCP mantiene a Obama vencedor en el Colegio Electoral, con 291 votos (por sobre los 270 necesarios para triunfar) contra 132 de McCain si se toman en cuenta solamente los estados con tendencias definidas.
A pesar de estos resultados, el candidato demócrata a la vicepresidencia, Joe Biden, aseguró ayer que los resultados de las elecciones van a estar «más apretados de lo que muchos piensan», según publicó ayer la versión online del diario «The Washington Post».
Biden aseguró que no da por descontada la victoria electoral de Obama, aun cuando las encuestas dan por ganadora a la fórmula demócrata en muchos de los estados considerados clave en la carrera electoral por la Casa Blanca. «Hemos recorrido esta vía antes», dijo Biden al recordar las dos derrotas demócratas en 2004 y 2000 ante el ahora presidente saliente.
«Como dice el viejo dicho -continuó Biden en un acto de campaña en Ohio-, esto no se termina hasta que se termina. Nos sentimos bien. Nos vemos bien, pero todavía no es el final. Estas elecciones van a estar más apretadas de lo que la gente piensa que están.» Desde el otro bando, y con un toque de optimismo, el director de campaña de McCain, Rick Davis, dijo que las encuestas están distorsionando la verdadera percepción de la pelea. «No hay duda de que John McCain está aumentando sus márgenes en casi todos los estados del país, y pienso que tendremos un final agitado», dijo a la cadena «Fox News». «Quiero decir: va a estar reñido».
En medio del nerviosismo por los comicios, McCain se dio un espacio para el humor. El republicano participó en el programa Saturday Night Live, donde se burló de las adversidades que afronta, como la falta de presupuesto para la campaña. «Soy todo un disidente: un republicano sin dinero», bromeó el candidato. Según las estimaciones, alrededor de 12 millones de espectadores vieron el programa, menos que cuando la «número dos» de McCain, Sarah Palin, debutó en el show el pasado 18 de octubre, con una audiencia de más de 15 millones.
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