Asimismo, Lay deberá comparecer el mismo día ante el Comité de los Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.
Sin embargo, la esposa de Lay había asegurado ante la CNN que su propia familia se encontraba en bancarrota porque no había vendido las acciones antes del desplome.
Un informe de 217 páginas, realizado por un contratado de la empresa Andersen, a su vez auditora de Enron, develó meses antes del derrumbe que se sabía que la empresa había falseado beneficios de hasta mil millones de dólares, y que se había creado una red de empresas fantasma en donde se derivaban pagos y pérdidas, que terminaban en los bolsillos de algunos directivos. El martes, el presidente de Andersen,
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