La Habana (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Cuba continuó ayer con los festejos por los 80 años de Fidel Castro, ausente hasta el momento de los homenajes, y a 48 horas del desfile en que se espera reaparezca. Sin embargo, autoridades buscaron restar importancia a su eventual inasistencia al desfile, a cuatro meses de la delegación provisional del mando en su hermano Raúl.
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Un clima de creciente expectativa invadió ayer las actividades de la Fundación Guayasamín en curso en La Habana desde el martes con unos 1.500 asistentes de 81 países, entre ellos el diputado argentino Miguel Bonasso, el periodista español Ignacio Ramonet y el actor francés Gérard Depardieu.
Ausente Castro de los festejos, la atención está enfocada en mañana, cuando se espera que reaparezca en un desfile militar por los 50 años del inicio de la lucha guerrillera, en la que se festejará también su cumpleaños, que fue el 13 de agosto y que aplazó su crisis de salud.
Castro delegó el poder provisionalmente y por primera vez en 47 años en su hermano Raúl el 31 de julio debido a una delicada operación, y desde entonces sólo ha sido visto en fotos y videos, el último hace más de un mes. Su salud es «secreto de Estado». Sin confirmación oficial, la presencia de Castro es incierta y aunque los cubanos la esperan, desde el gobierno algunos comenzaron a relativizarla.
Comprensión
«Todos los pueblos del mundo, todos los revolucionarios del mundo, toda la población digna de este mundo necesita a Fidel y si para poderlo tener por mucho más tiempo no podemos verlo ahora, estaremos muy felices», afirmó Rafael Daussa, ex vicecanciller y actual embajador cubano en Bolivia.
«Si Castro no aparece los cubanos comprenderán», opinó Daussa, y reiteró que «evoluciona bien» aunque «su enfermedad fue compleja y requiere tiempo».
Bonasso, quien entrevistó a Castro en dos oportunidades durante su convalecencia, y Ramonet, autor de una reciente biografía sobre el líder cubano, rehusaron confirmar la asistencia de Castro al desfile y coincidieron, con matices, en su recuperación.
«No cabe duda de que está mucho mejor», afirmó Ramonet, quien aseguró que en las últimas semanas trabajó muchísimo» a través del correo electrónico con el convaleciente gobernante, mientras Bonasso rechazó que Castro padezca cáncer, la enfermedad que padece, según Estados Unidos. El desfile será el primero en una década en la plaza con 300 mil habaneros.
En preludio a la revista, comandantes históricos de la revolución encabezaron ayer una desfile militar por el aniversario 50 del histórico levantamiento en Santiago de Cuba, extremo este del país, que fue la antesala del desembarco dos días después del yate Granma, que inició la lucha guerrillera de Fidel Castro en 1956.
En ese acto, el comandante Ramiro Valdés exaltó ayer la figura del dictador provisional Raúl Castro como guardián de la revolución, y advirtió a Washington y a la oposición interna que «no se hagan ilusiones» en ausencia de Fidel.
En las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), «en sus méritos, en sus atributos, en su firmeza, en su lealtad, en su internacionalismo, reconocemos a Raúl, como firme cancerbero de la Revolución Cubana», dijo el militar.
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