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"Confirmo que efectivamente encontramos escuchas telefónicas durante nuestros controles de seguridad regulares", declaró Dominique-Georges Marro a la prensa.
No desmintió que las delegaciones afectadas sean la francesa y la alemana, como indica este miércoles el diario francés Le Figaro, según el cual la policía belga identificó a "los norteamericanos" como responsables.
La fuente dijo no saber "cuál es el país o la persona interesadas", aunque estimó el descubrimiento "muy limitado".
"Los rumores sobre el origen concreto de esta situación son absolutamente falsos", declaró por su lado la portavoz del alto representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Javier Solana.
Las autoridades belgas aseguraron que la policía local no intervino en esta investigación.
El encargado de la prensa del Consejo añadió que las escuchas no alcanzaron ni a los representantes militares en el Consejo ni a su secretario general, Javier Solana.
El sistema se detectó "hace unos días" y "se está realizando una investigación" por parte del Consejo y de las delegaciones afectadas, precisó.
Añadió que anteriormente "hubo intentos" de poner en marcha sistemas de escuchas, aunque "es la primera vez que encontramos un sistema ya instalado".
La investigación "determinará desde hace cuánto tiempo existía" este sistema, que al parecer se instaló desde la central telefónica del Consejo para vigilar las líneas conectadas en las salas destinadas a cada país de la UE en el edificio, donde se reúnen los representantes de los Quince al margen de los consejos de ministros.
La portavoz de Javier Solana confirmó que "hace un tiempo, durante un control de seguridad habitual, encontramos que varias líneas telefónicas fueron alcanzadas.
Se está haciendo una investigación completa y (...) en este momento nadie puede decir cuál es el origen" de éstas.
El sistema fue descubierto días antes de la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la UE del viernes, en que los Quince acudirán divididos frente a la crisis iraquí entre Francia y Alemania por un lado, defensores de la vía diplomática, y España y el Reino Unido por otra, que apoyan a Estados Unidos en una intervención armada para eliminar las armas de destrucción masiva en Irak.
Las delegaciones de Francia y Alemania en Bruselas declinaron hacer comentarios al respecto.
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