Mariano Rajoy fue reelegido hoy presidente del Partido Popular (PP), en la segunda jornada del XVI Congreso Nacional que la formación conservadora, el principal partido de la oposición española, celebra en la ciudad de Valencia.
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Rajoy recibió 2.596 votos a favor, lo que representa un 84 por ciento de los compromisarios del partido que votaron en este Congreso, frente a 409 votos en blanco y 47 votos nulos.
La reelección significa la proclamación de Rajoy como candidato a la presidencia del Gobierno tras el cambio introducido en los estatutos del partido durante este Congreso, ya que hasta ahora era la Junta Directiva Nacional la que designaba al cabeza de lista.
Tras ser proclamado, el líder de los "populares" hizo una breve declaración para afirmar que hará todo lo que esté en su mano "para estar a la altura de las circunstancias" y para llevar al PP a la victoria en las elecciones generales que se celebrarán en 2012.
Previamente, el reelegido líder del PP defendió su candidatura manifestando que quiere un partido "de centro", que "no arrastra doctrinas, ni orejeras, que no tiene ideas preconcebidas sobre las cosas y que huye de cualquier radicalismo".
"Hay quien nos reprocha que el centrismo representa el vacío político", continuó Rajoy, quien definió el centrismo que propugna el PP como "una voluntad de evitar cualquier exageración, de sacar el mejor partido de las cosas sin prejuicios doctrinarios".
Dentro de ese espíritu se enmarca recuperar la relación del PP con los partidos nacionalistas vascos y catalanes, cuyos apoyos son cruciales si se quiere formar Gobierno en España cuando no se obtiene una mayoría suficientemente holgada en las urnas.
En los últimos ocho años esa relación ha sido casi nula y Rajoy consideró llegado el momento de "dialogar con los que son diferentes o contrarios", argumentando que "si pretendemos gobernar para todos hemos de hablar con todos", con una sola excepción, la de aquellos que utilizan la violencia como instrumento de acción política.
El líder popular se preguntó si es posible dialogar con los partidos nacionalistas y contestó que "hay muchas materias de las que hablar y, sin duda, más de un terreno en el que será posible llegar a acuerdos razonables", como la política económica.
Rajoy dedicó también su discurso a subir la moral de los suyos y mostrarse convencido de que puede ganar las elecciones de 2012.
"Tenemos más votantes potenciales que el Partido Socialista, pero no basta con tener razón, es preciso que nos la den (...). Tenemos que cambiar, no de ideas pero sí de procedimientos para ser más y ganar las elecciones", añadió Rajoy, para quien el obstáculo principal ha sido no saber comunicar bien su proyecto a la sociedad.
El Congreso terminará mañana, domingo, con la primera reunión del Comité Ejecutivo Nacional salido de este cónclave de los conservadores españoles y una última intervención de Rajoy.
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