Efectivos antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía entraron en la madrugada del domingo a la archidiócesis de Barcelona para poner punto final al encierro de inmigrantes que empezó el sábado por la tarde.
Si bien se registraron diversos expedientes de expulsión de argentinos, así como rechazos in límine en el aeropuerto madrileño de Barajas, éstos no son el colectivo de inmigrantes que sufre más persecuciones por fuerzas policiales ni los que padecen explotación generalizada en empleos rurales.