Estados Unidos negará o revocará visados a jerarcas latinoamericanos culpables de corrupción o lavado de dinero, en el marco de una ofensiva anti-corrupción en el subcontinente, aseguró Otto Reich, jefe del Departamento de Estado para Asuntos Interamericanos, en declaraciones el lunes a El Nuevo Heraldo de Miami.
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Siguiendo "instrucciones" del presidente George W. Bush, el Departamento de Estado "está llevando a cabo una campaña para identificar casos documentables de corrupción y lavado de dinero en altos niveles del poder", declaró Reich al columnista Andrés Oppenheimer.
Una vez obtenidas las pruebas, "vamos a revocar las visas" de los implicados, "de la misma forma que negamos la entrada al país a criminales de guerra o a narcotraficantes", añadió el alto responsable.
Según Reich, "tenemos más de uno (ya identificado) y estamos trabajando en varios (casos) más".
"No queremos que esa gente viva o visite Estados Unidos, o que compre apartamentos en Miami Beach", añadió.
Reich cita el ejemplo de Argentina, cuya crisis se debió a que "nunca llegaron a implementar una política económica apropiada" y "cuando trataron de hacerlo, fueron socavados por un pésimo manejo económico y una enorme corrupción".
Por su parte el columnista alega que esta ofensiva debería tener también como objetivo a empresas o bancos de Estados Unidos que, consciente o inconscientemente, sean cómplices en esos casos de corrupción.
Cita el ejemplo del ex asesor presidencial peruano, Vladimiro Montesinos, cuyo dinero fue recibido por bancos europeos y estadounidenses, pese a que las leyes prohíben aceptar fondos cuyos orígenes no se puedan explicar.
Al respecto, Reich aseguró que Estados Unidos está "haciendo valer" sus leyes. "Las vamos a reforzar aun más", dijo.
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