23 de agosto 2006 - 00:00

Europa aún no se compromete con fuerza de paz en el Líbano

Un efectivo indio de la fuerza de paz de la ONU se para junto a un vehículo blindado duranteuna recorrida de seguridad en el sur del Líbano. El cuerpo debe ser reforzado drásticamentepara que esté en condiciones de asegurar el actual cese del fuego.
Un efectivo indio de la fuerza de paz de la ONU se para junto a un vehículo blindado durante una recorrida de seguridad en el sur del Líbano. El cuerpo debe ser reforzado drásticamente para que esté en condiciones de asegurar el actual cese del fuego.
Bruselas (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - En medio de los persistentes problemas para la ampliación de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL), la presidencia finlandesa de la Unión Europea (UE) anunció la convocatoria en Bruselas de una reunión extraordinaria de cancilleres, el próximo viernes, a la que asistirá el secretario general de la ONU, Kofi Annan.

El anuncio se produjo tras la petición del jefe de la diplomacia de Italia, Massimo D'Alema, de un encuentro urgente de ministros de Exteriores de «los 25» para definir las modalidades de la misión y del mandato de las tropas europeas que participarían en FINUL, ya que las negociaciones se encuentran estancadas a pesar de la urgencia de consolidar la tregua entre Israel y Hizbollah.

  • Aprobación parlamentaria

  • Roma autorizó el viernes pasado su contribución a la fuerza, decisión que contó ese mismo día con la aprobación del Parlamento y que fue apoyada por la oposición. Tras la petición del premier israelí, Ehud Olmert, su homólogo italiano, Romano Prodi, comunicó a la ONU que se encontraba dispuesto a liderar la FINUL, que según la resolución 1.701 debe llegar a 15 mil hombres desde los 2 mil actuales.

    En ese marco, D'Alema informó que la contribución de su país oscilará entre los 2.000 y
    3.000 soldados, aunque condicionó el envío a que Israel evite las escaramuzas.
    «Es justo pretender que Hizbollah deje las armas, pero no podemos mandar nuestros soldados al Líbano si el Tsahal (ejército israelí) sigue disparando», dijo al diario «La Repubblica». «De Israel esperamos un compromiso renovado, y esta vez de verdad vinculante, de respeto al alto el fuego», puntualizó, sin mencionar el anuncio de Hizbollah de que no se desarmará y no aceptaría tampoco retirarse más al norte para dejar de amenazar con sus misiles al Estado judío.

    España, Bélgica, Suiza, Eslovenia y República Checa ya han dado el visto bueno a participar de la misión de la ONU, mientras que Francia -curiosamente,el principal impulsor de la 1.701 junto a EE.UU.- aún analiza si están dadas las condiciones para un despliegue seguro. Asimismo, Alemania se rehusó a colaborar con tropas terrestres, aunque sí propuso enviar una flota. Sin embargo, la paralización del acuerdo es tal que reduce el compromiso de esos países a meras intenciones.

  • Oposición

    La composición de la fuerza multinacional será una de las cuestiones que D'Alema abordará mañana con la canciller israelí, Tzipi Livni, que viajará a Roma para mantener también un encuentro con Prodi.

    Enturbiando más la situación, el presidente sirio, Bashar al-Assad, se opuso al despliegue de la fuerza en la frontera sirio-libanesa.

    «Una fuerza de este tipo provocaría la hostilidad entre ambos países, dijo el mandatario en una entrevista que será difundida hoy por la televisión de Dubai.

    Por su lado, la ONU volvió a advertir sobre la fragilidad de la tregua. «Incidentes involuntarios pueden desatar nuevos hechos de violencia, los que podrían aumentar y salirse de control, existe un gran vacío de poder», dijo Terje Roed-Larsen, enviado de alto rango de la ONU, en una entrevista en Jerusalén.
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