Todo EE.UU. se detendrá para recordar a uno de los presidentes que más claramente signaron el siglo XX, al hombre que terminó con las dictaduras comunistas de Europa, que comunicó como pocos el amor por la libertad y que recreó la prosperidad en su país. El viernes será un día de duelo, de banderas a media asta, en el que las escuelas estarán cerradas y hasta Wall Street no realizará operaciones. George W. Bush y su rival demócrata, John Kerry, suspenderántoda su actividad de campaña,y se reforzarán drásticamente las ya de por sí estrictas medidas de seguridad en la capital norteamericana. El funeral de Estado se realizará en la Catedral Nacional de Washington. George W. Bush ofrecerá allí el último tributo a Reagan, frente a numerosos líderes extranjeros. También asistirán Mijail Gorbachov y Margaret Thatcher. En la foto, Nancy Reagan, ayer, llorando sobre el féretro de su marido.
«El presidente Reagan fue un defensor de la libertad de los pueblos y los mercados libres», dijo el presidente ejecutivo de la Bolsa de Nueva York (NYSE),