Castro, quien había prometido, en un pacto de caballeros, que la charla con Fox era privada, divulgó el lunes a última hora una conversación telefónica en la cual el mandatario mexicano le pide que anticipe su retiro de la Cumbre sobre Financiación del Desarrollo que se celebró el mes pasado en Monterrey. Según la versión cubana, este pedido apuntaba a que Castro no se encontrara con el presidente estadounidense,
Por su parte, el gobierno mexicano había desmentido insistentemente las versiones cubanas sobre esa solicitud, postura que coloca ahora a Fox en un verdadero problema, bajo acusaciones de la oposición y de parte de la prensa de haber actuado como un «mentiroso».
Por primera vez en la larga historia de relaciones, México estableció en su comunicado de reacción lo que reprueba de Cuba y, en particular, que en la isla no exista democracia, libertad de prensa, separación de poderes ni un Congreso independiente.