Flávio Bolsonaro encabezó este lunes una multitudinaria movilización en San Pablo y lanzó fuertes críticas contra Lula y el Poder Judicial, en medio de la campaña para las elecciones presidenciales del 4 de octubre. El senador, heredero político de Jair Bolsonaro, disputa con el actual presidente una elección marcada por la creciente polarización.
Miles de manifestantes vestidos con remeras verdes y amarillas, los colores de la selección brasileña, se concentraron en la emblemática Avenida Paulista durante la fiesta nacional de Brasil. Desde allí, el candidato derechista aprovechó para cuestionar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y al sistema judicial.
La movilización estuvo atravesada por el rechazo de los seguidores bolsonaristas al magistrado Alexandre de Moraes, quien participó del proceso que terminó con la condena del expresidente Jair Bolsonaro. El exmandatario recibió en 2025 una pena de 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado contra Lula.
Flávio Bolsonaro fue elegido como candidato luego de que la Justicia condenara a su padre, Jair Bolsonaro.
"Lula es el responsable de este caos moral que Brasil está atravesando hoy", sostuvo Flávio Bolsonaro durante el acto, en el que presentó su candidatura como una respuesta al actual escenario político del país.
Según un conteo del Monitor de Debate Político de la Universidad de San Pablo, unas 28.500 personas participaron de la manifestación. Entre los asistentes también se escucharon pedidos para remover a Moraes, quien quedó involucrado en las últimas semanas en revelaciones relacionadas con un importante escándalo financiero.
Escándalo financiero se mete en la campaña
El caso involucra al banquero Daniel Vorcaro, detenido por un gigantesco fraude. De acuerdo con las investigaciones judiciales, Vorcaro habría enviado mensajes a Moraes con el aparente objetivo de evitar la investigación que terminó con su arresto.
El episodio también alcanzó directamente a la campaña de Flávio. En mayo se conoció un audio en el que el senador le pide dinero a Vorcaro para financiar una película sobre la vida de su padre.
En su discurso, el candidato volvió a cargar contra el Poder Judicial y prometió modificar su relación con las instituciones. "Voy a trabajar para rescatar la credibilidad del poder judicial brasileño mi candidatura es de protesta", arengó ante sus seguidores.
La disputa electoral aparece, además, muy ajustada. Una encuesta difundida este lunes por el instituto Quaest ubicó tanto a Lula como a Flávio Bolsonaro con 41% de intención de voto en un eventual balotaje.
Flávio Bolsonaro desafía a Lula y la Justicia mientras el caso Daniel Vorcaro sacude su campaña
Lula respondió con un mensaje de soberanía
Mientras Flávio encabezaba la movilización en San Pablo, Lula participó del desfile militar por la fiesta de la Independencia en Brasilia. El presidente busca conseguir un cuarto mandato y enfrenta una campaña atravesada por la polarización y la disputa con el bolsonarismo.
El día anterior, Lula había difundido un mensaje dirigido a los brasileños en el que hizo referencias indirectas a Estados Unidos, luego de que Washington impusiera aranceles a Brasil en julio.
"Ningún gobernante extranjero tiene derecho a decir a quién podemos comprar y a quién podemos vender. Somos un país soberano", afirmó el mandatario en un video.
La relación entre Trump y el bolsonarismo también estuvo presente en la movilización. Los manifestantes llevaron un inflable gigante con la figura del presidente estadounidense sosteniendo una pequeña representación de Lula con un overol de presidiario. Trump había definido el juicio contra Jair Bolsonaro como una "cacería de brujas" y había impuesto sanciones contra Moraes en 2025.
Una tercera opción busca romper la polarización
La elección también tiene una alternativa por fuera de los dos principales espacios. El psiquiatra y escritor Augusto Cury obtuvo un 10% de intención de voto en la encuesta de Quaest de la semana pasada y busca posicionarse como una tercera vía.
Cury reunió a sus simpatizantes en una movilización realizada en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. Su campaña intenta captar a quienes están agotados por la disputa entre el oficialismo y el bolsonarismo.
Con las elecciones del 4 de octubre cada vez más cerca, la disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro concentra el escenario político brasileño, mientras los cuestionamientos al Poder Judicial, el vínculo con Estados Unidos y la aparición de una tercera candidatura suman nuevos elementos a una campaña marcada por la fuerte confrontación.