Ingrid Betancourt está secuestrada hace más de seis años y sufriría hepatitis.
El gobierno francés anunció hoy que tiene en la Guayana un avión militar con equipamiento médico "listo para intervenir" si las FARC entregaran a Ingrid Betancourt y ratificó su ofrecimiento de hospedar a los guerrilleros que fueran liberados a cambio, por lo que sostuvo que "están cumplidas todas las condiciones" para que se produzca el canje humanitario.
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"Las informaciones sobre el estado de salud de Betancourt y las declaraciones sobre posibles negociaciones para su liberación" motivaron al presidente Nicolas Sarkozy a ordenar el envío de la aeronave, explicó la Dirección de Prensa de la Presidencia francesa, según reportó el diario colombiano El Tiempo.
Sarkozy resolvió "posicionar un avión equipado médicamente en Guayana, dispuesto a intervenir en cualquier momento" por "precaución y para que (Betancourt) pueda recibir inmediatamente atención apropiada y ser enviada lo antes posible a un centro hospitalario si es liberada", agregó la comunicación oficial.
El avión, un Falcon 900 equipado para realizar evacuaciones sanitarias, aterrizó en la madrugada de ayer sábado en el aeropuerto internacional Rochambeau en Matoury, cerca de Cayena, la capital de Guayana, y quedó estacionado en la base militar contigua a la estación.
"No tenemos información sobre si habrá o no una solución inminente, pero queremos asegurarnos todas las posibilidades", dijo un vocero gubernamental al diario francés Journal du Dimanche, según reportó la agencia noticiosa alemana DPA.
Más tarde, el primer ministro francés, Francois Fillon, declaró por televisión que "Francia está dispuesta a hacer todo lo que sea necesario para permitir la liberación de Ingrid Betancourt".
"La recepción de miembros de las FARC forma parte de estos esfuerzos", indicó, por lo que, a su juicio, "están cumplidas todas las condiciones para una liberación".
Betancourt, que también es ciudadana francesa, es la única mujer que queda entre el grupo de los rehenes considerados "canjeables" por las FARC, integrado además por otros tres políticos, tres ciudadanos estadounidenses y 32 policías y militares colombianos.
A cambio, la organización guerrillera reclama la liberación de unos 500 guerrilleros presos, dos de éstos en Estados Unidos, donde fueron juzgados y condenados tras haber sido extraditados.
"Toda cooperación internacional en esa labor humanitaria tiene que ser bienvenida", expresó el ministro de Interior y Justicia de Colombia, Carlos Holguín, antes de que se conocieran las declaraciones de Fillon.
El funcionario celebró que "se tomen todas las previsiones para que en el eventual caso de que a las FARC se les ablande el corazón y entiendan que es un gesto de humanidad con una persona que está en esas condiciones".
Holguín se refirió al delicado estado de salud que, según expresaron diversas fuentes en la última semana, sufre Betancourt, de 46 años de edad y en manos de las FARC desde febrero de 2002.
"Estaba demasiado flaca y amarilla; se perdía entre un impermeable verde que la cubría completamente, pero después de haberla visto tantas veces en la televisión era imposible no reconocerla", relató un campesino que la vio el 21 de febrero en un dispensario de San José del Guaviare, adonde la llevaron los guerrilleros para que la atendieran.
El testigo, al que el diario El Tiempo, que publicó sus declaraciones, no identificó, afirmó que la vio caminar por un pasillo junto a dos guerrilleros "que la sostenían para que no se desvaneciera".
Agregó que Betancourt no hablaba sino que "acataba casi sin aliento lo que el personal médico le pedía y asentía con la cabeza cuando le preguntaban si le dolía la parte del estómago que le tocaban".
De acuerdo con esa versión, Betancourt permaneció un par de horas "tendida en una camilla, donde le pusieron suero y varias inyecciones".
El campesino añadió que quienes la atendieron sugirieron derivarla al hospital de San José del Guaviare, pero los guerrilleros se negaron y dijeron que "lo único que necesitaban era que la estabilizaran para llevarla a un lugar donde ellos atendían a los enfermos".
Según El Tiempo, "el diagnóstico, según los que tuvieron acceso luego al caso, fue de pronóstico reservado" porque Betancourt padecería hepatitis B, leishmaniasis y paludismo.
Otros testimonios señalaron también que sufre una fuerte depresión.
Ayer, el ex esposo de Betancourt, Fabrice Delloye, manifestó su temor de que Ingrid esté muerta luego de que el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, anunciara que está dispuesto a realizar sin dilación el llamado "canje humanitario" de rehenes por guerrilleros presos.
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