El ex funcionario del llamado régimen de Vichy, que colaboró con la Alemania nazi, había sido condenado el 2 de abril de 1998 a diez años de cárcel por su responsabilidad en la deportación de más de 1.500 judíos en el sudoeste de Francia de 1942 a 1944.
La Corte ordenó la suspensión de la pena, aplicando una ley de marzo pasado sobre los derechos de los enfermos, tras subrayar las conclusiones «convergentes» de los expertos, que consideraron que el detenido presentaba «un conjunto de patologías que compromete su pronóstico vital». Además, precisó que Papon tiene que establecerse en su residencia de Gretz-Armainvilliers, cerca de París, y mantener informado al juez de aplicación de penas de cualquier modificación de su lugar de residencia o de una eventual hospitalización.
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