Los principales candidatos a las elecciones presidenciales en Francia realizaron los últimos esfuerzos en sendos actos de cierre de campaña, en especial para captar los votos de los indecisos, a tres días de los comicios del domingo.
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El candidato derechista del partido gobernante (UMP), Nicolás Sarkozy, habló de su "sufrimiento" en la campaña electoral, ante las "injurias" e "insultos" recibidos de sus rivales.
La socialista Segolene Royal recibió el apoyo del premier español José Luis Rodríguez Zapatero, que compartió el escenario en el acto, y prometió no arrodillarse ante el presidente estadounidense, George W. Bush.
El centrista Francois Bayrou (UDF) fustigó a la derecha e izquierda que desean "mantener sus privilegios".
Mientras uno de cada tres electores no sabe aún por quién votar, aunque los sondeos parecen reafirmar un balotaje entre Sarkozy y Royal.
En un gran acto realizado en el parque Chanot, en Marsella (sur), rodeado de ministros, ex funcionarios y ex premier, el candidato oficialista optó por un mensaje emocional, en el que recordó su "sufrimiento" durante la campaña, que se volvió una "prueba verdadera".
"El encuentro de un hombre y su pueblo es una comunión, un acto de amor", dijo Sarkozy, para quien "amar es tomar el riesgo de sufrir".
"No se sale indemne de una campaña semejante", agregó Sarkozy. "Los insultos, las mentiras ...tuve mi peso. Si no existiera habría que inventarme. No responderé a las injurias y los insultos, eso no es digno de la función presidencial", dijo el candidato de la UMP.
Sarkozy se dirigió "a todos los que la política desilusionó, a todos los que se sienten traicionados por una izquierda que no escucha al pueblo, a todos los que se volvieron a los extremos como un grito de auxilio".
En Toulouse, Royal y su correligionario y jefe del gobierno español ingresaron juntos al Parque de Exposiciones de la ciudad, donde tuvo lugar el gran acto de la candidata socialista.
Zapatero dijo que "Ségolene es el cambio y el futuro" y agregó que "Europa espera a la Francia moderna, innovadora, comprometida y valiente", de la cual España "se siente muy cerca".
"Para cambiar no hay que esperar a la segunda vuelta. La izquierda no nació para esperar, sino para llegar cuanto antes", afirmó el premier español en su discurso en el cual destacó la "frescura y el optimismo" de Royal y reivindicó los "mejores índices de crecimiento" aportados por el socialismo.
La España actual es "fuente de inspiración" para las reformas y la "audacia" que necesita Francia, agregó.
Los franceses "no están en declinación sino que están recomenzando con la fuerza y el entusiasmo", dijo Royal, quien está convencida de que su país puede "reconciliar las solidaridades fundamentales, las libertades individuales y la eficacia económica".
"No iremos a ponernos de rodillas delante de (George) Bush Defenderemos, en Europa, la urgencia de un mundo multipolar, a resguardo de las tentaciones imperiales", enfatizó la candidata socialista.
Por primera vez desde que lanzó su campaña, la candidata recibió el respaldo inequívoco del primer secretario del PS, compañero y padre de sus cuatro hijos, Francois Hollande. Hollande instó a expresar masivamente el domingo "un voto coherente, claro y últil" en favor de Royal.
Frente a "una derecha que rechaza su identidad y un centro que no sabe dónde está, el voto a Segolene Royal es el único voto del cambio", enfatizó Hollande.
Royal recibió además el apoyo de Danielle Mitterrand, esposa del fallecido presidente Francois Mitterrand, del cual la candidata fue ministra en tres carteras, ubicada en la primera fila, junto a algunos "elefantes" socialistas, como Laurent Fabius.
En Pau, su tierra natal en los Pirineos Atlánticos, Bayrou propuso hacer una "revolución naranja" y se comprometió a "mirar a los franceses a los ojos", si llega a ser presidente.
El candidato centrista de la UDF criticó a los candidatos de la UMP y el PS, "los dos partidos casados que nos condujeron al desastre", pero que quieren conservar el poder, rodeados "de otras fuerzas, monopolios, mediáticos".
"He aquí lo que amenazamos con nuestra existencia misma", resaltó Bayrou, en atención a "todos los poderosos" que desean "defender sus privilegios".
En tanto, un sondeo publicado hoy en un periódico regional parece mantener la tendencia de que el duelo final será entre Royal y Sarkozy.
Según la encuesta BVA-Orange, publicado hoy, otorgó un 29 por ciento (+1) a Sarkozy, un 25 por ciento (+1) a Raoyal, seguidos del 15 por ciento a Bayrou y el 13 por ciento a Le Pen.
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