Francisco repartió la foto durante el vuelo que lo lleva a Chile
El papa Francisco manifestó este lunes en el avión que lo lleva a Chile su temor a que "un incidente" desencadene una guerra nuclear en algún lugar del planeta.
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"Sí, realmente tengo miedo. Estamos al límite. Basta un incidente para desencadenar la guerra. No se puede correr el riesgo de que la situación precipite. Por lo tanto es preciso destruir las armas nucleares", dijo este lunes a bordo del avión que lo lleva a Chile, primera etapa de su sexto periplo a América Latina, que incluye también Perú.
Durante el vuelo a Santiago, el papa argentino distribuyó a los 70 periodistas que lo acompañan una foto tomada en Nagasaki tras la explosión en 1945 de la bomba atómica con la leyenda "fruto de la guerra", escrita de su puño y letra, en la que se ve a un niño con el cuerpo de su hermano muerto en la espalda en una fila para cremarlo.
Como suele ser habitual cuando el avión en el que viaja entra en el espacio aéreo de algún país, Francisco envió a los argentinos "cálidos augurios" y una bendición, aunque no precisó, como muchos esperaban, la fecha de una eventual visita a su país natal.
"Les pido por favor a todos ustedes que no se olviden de rezar por mí", dice el telegrama a sus compatriotas. Otro tanto había hecho al entrar en el espacio aéreo de Brasil,Paraguay y Senegal.
Durante su estancia de tres días en Chile, Francisco se reunirá con autoridades, comunidades indígenas, religiosos y pobres, en Santiago, Temuco (800 km al sur de Santiago) e Iquique (1.800 km al norte), donde realizará multitudinarias misas, en las que las autoridades chilenas esperan asistan más de 1,2 millones de personas.
"Ya está todo preparado para recibirlo en Santiago, Temuco e Iquique", dijo la portavoz oficial del gobierno chileno Paula Narváez.
Es la segunda visita de un pontífice a Chile. "Es un país muy distinto al que conoció Juan Pablo II cuando aún luchábamos contra la dictadura" en 1987, agregó Narváez.
El papa argentino, de 81 años, que estuvo en Chile cuando era seminarista, se encontrará con la población más desconfiada con la iglesia Católica de Latinoamérica, según un reciente estudio.
Los abusos sexuales en el seno de la iglesia han contribuido a esta percepción.
Un grupo de activistas de varios países pidieron este lunes al papa en Santiago que cambie "perdones por acciones" para desterrar la pederastia y lanzaron una organización internacional contra el abuso infantil que pretende acabar con estas prácticas y sentar en los tribunales a los culpables.
"En Chile hay obispos que han encubierto y que deberían estar en la cárcel o deberían estar destituidos y le pedimos al papa concretamente en Chile, acciones, no perdones", lanzó Juan Carlos Cruz, integrante de la Fundación para la Confianza.
Durante los tres días que permanecerá en Chile, Francisco se reunirá con víctimas de la dictadura, pero no está previsto que lo haga con víctimas de sacerdotes pederastas.
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