Furor en Cuba en el primer día de venta de teléfonos móviles
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Un cubano saca fotos con su flamante teléfono celular en una calle de La Habana. Aunque
el costo del servicio es elevado, muchos cubanos pueden afrontarlo por contar con ingresos
en dólares y recibir remesas de familiares desde EE.UU.
Fuentes de la compañía que pidieron el anonimato indicaron que la empresa reforzó el personal «no sólo para la atención en el trámite, sino para explicar a la población y evitar que hagan la cola por gusto».
En el interior de las oficinas las ejecutivas de ventas se afanaban para tratar de hacer desaparecer las inusuales filas de unas 60 personas que en promedio cercaban los establecimientos.
«Por nosotros, que siga así», dijo, no obstante, Odalis, empleada de ETECSA en una oficina del barrio habanero de Vedado, al explicar que en dos horas habían dado de alta 68 líneas.
La medida se suma a las autorizaciones para que la población pueda adquirir bienes de consumo como computadoras, reproductores de DVD, televisores y otros electrodomésticos y la eliminación de la impopular restricción que impedía a los cubanos alojarse en los hoteles de la isla.
Paralelamente, Raúl Castro lleva a cabo una reestructuración del sector agrícola y un proceso de descentralización y simplificación de trámites en la administración que ya se extiende al terreno de la vivienda, facilitando las condiciones de acceso a la propiedad.
A pesar de que conseguir el servicio cuesta 111 pesos convertibles (CUC, unos 120 dólares), en un país donde el salario medio ronda los 17 dólares, algunos consultados explicaron que el dinero les ha llegado de algún familiar del extranjero. Otros simplemente no respondieron.
Frente a una estantería con teléfonos móviles que mostraban precios de entre 65 y 280 dólares, Elena, ama de casa de 53 años, explicó que su suegra, residente en España, le mandaría el dinero para dar de alta la línea.
«No tengo el dinero, pero mi suegra me lo da y así resuelvo mi problema de que no tengo teléfono», indicó.
Aunque una tarjeta prepaga de 21 dólares da para una llamada telefónica de algo más de seis minutos a Estados Unidos (uno de los puntos más baratos para llamar desde Cuba), según la compañía telefónica la mayoría de la gente quiere el teléfono para recibir llamadas o para enviar mensajes de texto. Mar, de 62 años, aseguró que iba a comprar el teléfono sólo para que la llamen, porque es la única forma de que su hija la tenga «localizada».
Manuel, de 22, dijo que no iba a comprar el teléfono que ofrecía la compañía porque era «muy caro». «Te traes de fuera uno bueno y desbloquearlo aquí te cuesta 40 dólares», dijo.
Cristian, un trabajador del sector de la salud, dijo que «la gente está contenta» con la medida porque «no tenía sentido» que no se pudiera contratar un celular en el país. «Ahora la gente se queja de que es muy caro, pero antes no podían contratarlo y se quejaban más. Si lo quieren, que lo paguen al precio que tiene», agregó.



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