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El cruce de acusaciones surgió a raíz de unas declaraciones, la madrugada del martes, del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, que acusó al gobierno conservador de haber apoyado el golpe contra Chávez, actualmente en visita oficial a España.
"En el anterior gobierno, cosa inédita en la diplomacia española, el embajador recibió instrucciones de apoyar el golpe", afirmó Moratinos.
Esas declaraciones fueron confirmadas por el propio presidente Chávez este martes, que al término de una visita al Senado afirmó que no tiene "ninguna duda" de que el gobierno de Aznar apoyó el intento golpista, actitud que calificó de "gravísimo error".
Al defender al gobierno de Aznar de tal acusación, el presidente del Partido Popular (PP, derecha), Mariano Rajoy, pidió al presidente venezolano que "cese en sus graves acusaciones" y exigió al gobierno socialista que desmienta lo dicho por Moratinos.
Rajoy calificó lo ocurrido de "incidente diplomático" y aprovechó para recordarle su pasado a Chávez, a quien se refirió como "coronel Chávez" y en ningún momento presidente.
El 12 de abril de 2002, fuentes oficiales del Ejecutivo de Aznar afirmaron que el gobierno español y el presidente en ejercicio del Consejo Europeo, es decir Aznar, ofrecían "su disponibilidad y apoyo" al "presidente provisional de Venezuela, Pedro Carmona".
Carmona, actualmente exiliado en Colombia, encabezó el gobierno de facto que alejó del poder a Chávez durante 47 horas.
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