Los militares detuvieron este domingo al presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y lo trasladaron a Costa Rica. Desde allí, Zelaya pidió a la población de su país que se manifieste, pero solicitó que lo haga "pacíficamente, sin violencia".
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El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, condenó "severamente" el golpe y pidió la colaboración del mundo contra esta crisis política.
En medio de la crisis política, Zelaya Rosales había destituido al jefe de las Fuerzas Armadas "porque desobedeció a su comandante".
"Nos costó tres décadas someter a las Fuerzas Armadas al Estado civil y, al desobedecerme, volvieron a convertirse en un Estado atrincherado en los cuarteles", dijo Zelaya en una entrevista concedida al diario español "El País".
Según el mandatario, de 56 años, lo que estaba ocurriendo era "una conspiración para impedir que el pueblo se organice y demande derechos".
Los hondureños votaban este domingo en una consulta promovida por el presidente destinada a obtener la luz verde para reformar la Constitución que permita la reelección presidencial, pero que había sido declarada ilegal por la justicia ordinaria y electoral.
El Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía, el Congreso Nacional, las Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica y la mayoría de los medios de comunicación se oponíann a esta consulta, en la que veían la intención del presidente de perpetuarse en el poder, que tiene que entregar el 27 de enero próximo.
Para Zelaya, en cambio, se trataba de llevar a cabo una "revolución pacífica" para promover la "democracia participativa" y darle la palabra a los sectores más pobres.
La pregunta que debíann responder los votantes era: "¿Está usted de acuerdo que en las elecciones generales de noviembre de 2009 se instale una cuarta urna para decidir sobre la convocatoria a una asamblea nacional constituyente que apruebe una Constitución política?".
El resultado no sería vinculante, pero si favorecía a los planes del presidente, sería llevado al Congreso Nacional para que éste decidiera si convocaba un referéndum para el día de 29 de noviembre, fecha de las elecciones generales.
Desde las instituciones y los partidos políticos se había instado al pueblo a no ir a votar.
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