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La Cancillería británica pidió hoy explicaciones al gobierno sirio en Damasco -que pertenece al grupo de 15 naciones del Consejo de Seguridad de la ONU-, sobre la supuesta compra de 100 mil barriles de petróleo a Irak, a través de vías ilegales que cruzarían Turquía y Jordania.
"Esta es la ofensa más importante que se ha visto después de las sanciones impuestas a Irak en 1990, tras la invasión a Kuwait", declaró un diplomático en Londres, que recordó que en el pasado el gobierno de Rusia y otras partes interesadas, intentaron bloquear las pruebas sobre supuestas compras de petróleo a Irak.
"El gobierno de Siria no está diciendo la verdad sobre el tema", recalcó la fuente, quien informó además que las autoridades en Damasco deberán dar una explicación "a la brevedad' por que estarán comprometidos como miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.
Por su parte, el embajador sirio para la ONU, Mikhail Wehbe se negó hoy a dar declaraciones a la prensa con relación a las acusaciones realizadas por el gobierno británico.