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El subsecretario del ministerio de Exteriores, Chris Mullin, dijo en el Parlamento que los ministros del Reino Unido comunicaron al gobierno norteamericano, y seguirán haciéndolo, sus reservas sobre los juicios en cuestión.
Mullin subrayó que Londres ya "dijo claramente a Estados Unidos que espera un procedimiento en línea con los estándares internacionales de un proceso equitativo".
El subsecretario reiteró luego que el gobierno británico es "fundamentalmente contrario" al uso de la pena de muerte, y probablemente protestará duramente si ésta es aplicada en este caso.
Ya el sábado pasado otro subsecretario de Exteriores -la baronesa Symons- había afirmado que Londres presentará sus objeciones sobre estos procesos "al más alto nivel" de la administración norteamericana.
Los seis prisioneros serán los primeros de los 680 hombres sospechosos de terrorismo en ser procesados tras su captura durante la campaña Libertad Duradera, iniciada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Su identidad es mantenida en secreto por las autoridades norteamericanas, pero Australia y Gran Bretaña comunicaron que tres de ellos son ciudadanos suyos.
Los dos británicos son Moazzam Begg, de 36 años, de Birmingham, y Feroz Abbasi, de Croydon, de 23 años.
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