Con la guerra ya en marcha, el mundo comienza a descubrir los avances tecnológicos en materia bélica. Las fuerzas norteamericanas presentan un importante y sofisticado arsenal. La Guardia Republicana de Saddam Hussein, grande en número, no está a la misma altura en cuanto a capacidad. Pero la gran duda que enfrenta Estados Unidos es la posibilidad de un ataque con armas químicas y bacteriológicas. Los equipos de defensa nunca fueron probados en una situación de conflicto a gran escala y su eficacia se comprobará en el terreno bélico.
«La situación de las fuerzas estadounidenses es más preocupante de lo que parece», sostiene
En numerosas unidades inspeccionadas, el grado de equipamiento operativo era a menudo claramente insuficiente, como en una unidad de infantes de marina que sólo disponía de un tercio de los aparatos de detección química previstos.
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