El máximo favorito para las elecciones palestinas, Mahmud Abbas, ayer en Belata, rodeado de milicianos armados de su partido, Al Fatah. El diálogo de paz con Israel y el desarme de los grupos radicales serán sus mayores desafíos si gana el domingo.
Ramallah - El Movimiento para la Resistencia Islámica (Hamas) intenta entorpecer las elecciones presidenciales palestinas y restar el mayor apoyo posible al candidato de Al Fatah, Mahmud Abbas (Abu Mazen). En particular, el éxito o fracaso del boicot a las elecciones presidenciales palestinas proclamado por Hamas constituye una de las principales incógnitas de los comicios que se celebrarán el próximo domingo.
«Cada palestino que se abstenga será proclamado por Hamas como un voto en su apoyo», dijo Ahmed Soboh, director general del Ministerio de Información de la Autoridad Palestina (AP).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Comité Central de Al Fatah llamó a los dirigentes de Hamas a poner fin a la «campaña de incitación» contra Mazen en las mezquitas, por las calles y por medio de publicaciones, y a «organizar la oposición de acuerdo con los intereses del pueblo».
Soboh afirmó que Hamas es uno de los principales obstáculos al proceso electoral y acusó al Comité Central Electoral (CCE), que se encarga de organizar las elecciones palestinas, de entorpecer los comicios y servir a los intereses de ese movimiento.
Según Soboh, el CCE dificulta la participación de aquellos que no se registraron en el censo electoral al impedir que muchos de ellos voten en los colegios electorales ubicados en las localidades en las que residen y obligarles a que se trasladen a otros centros. Y es que el CCE consiguió registrar a cerca de 70% de los palestinos en Cisjordania y Gaza en edad de votar, pero gracias a una enmienda de la ley electoral palestina aprobada por el Parlamento palestino a finales del año pasado 30% restante podrá participar en las elecciones en base al registro civil palestino. Y como el porcentaje de abstención será atribuido a Hamas, Soboh considera que lo que es aparentemente un problema técnico podría convertirse en un problema político. Los resultados de las elecciones municipales celebradas a finales del año pasado en 26 localidades de Cisjordania dieron un espaldarazo a Hamas frente a Al Fatah. Del total de 306 concejalías en disputa, 44,4% cayeron en manos de políticos afiliados al movimiento nacionalista Al Fatah, que presidía Yasser Arafat, y 35,6% fueron para Hamas.
Dejá tu comentario