La denuncia del hecho proviene de un informe del Departamento de Energía, que no aclara a dónde pueden haber ido a parar las cápsulas selladas, provistas en 1954 a 33 países. Si bien la puesta a punto de una verdadera bomba nuclear requiere una cantidad de 2,7 kilos de plutonio, también con porciones menores es posible construir un artefacto «ligero» capaz de causar graves daños.