Tokio - El presidente de China, Hu Jintao, llegó ayer a Tokio en la primera visita de un mandatario chino a Japón en una década, signo de la mejora de relaciones entre dos países vecinos que comparten una historia conflictiva. Hu se reunió con el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, y estaba previsto que se encontrara con los emperadores Akihito y Michiko. Tokio espera que pueda llegarse a algún acuerdo sobre el mayor asunto bilateral pendiente con Pekín, los derechos de explotación de gas en las aguas limítrofes en el Mar de China Oriental. En un nuevo encuentro, los mandatarios hablarán hoy del cambio climático y, posiblemente, del Tíbet.
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