El presidente del Perú, Ollanta Humala, le negó el indulto al exmandatario Alberto Fujimori, quien desde 2007 cumple una condena de 25 años de cárcel como autor mediato de 25 asesinatos y dos secuestros agravados.
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"He aceptado la recomendación de la Comisión (de Gracias Presidenciales) después de haber valorado el concepto del arrepentimiento, más aún cuando se trata de delitos de corrupción y en contra de los derechos humanos", dijo Humala al explicar la decisión en una conferencia de prensa.
El jefe de Estado hizo énfasis en que Fujimori no sufre de ninguna enfermedad que ponga en riesgo su vida y destacó que es "el ciudadano preso que está en las mejores condiciones (carcelarias) en todo el Perú".
Fujimori tomó la noticia "con bastante frustración", según su médico de cabecera, el parlamentario Alejandro Aguinaga, quien lo visitó en el cuartel policial en que está. El reo, de 74 años, tiene de acuerdo con los informes médicos lesiones en la boca que se pueden transformar en cáncer si no son tratadas, hipertensión arterial y depresión aguda.
Humala decidió aceptar las recomendaciones de la Comisión de Gracias Presidenciales, dependiente del Ministerio de Justicia, pese a que éstas no tienen carácter vinculante.
La Comisión tras sus investigaciones determinó que Fujimori "no tiene enfermedad terminal, o grave, incurable y degenerativa, ni transtornos mentales graves que junto a las condiciones carcelarias justifiquen su excarcelamiento", según explicó el ministro de Justicia, Daniel Figallo, primero en anunciar la respuesta negativa.
Posteriormente, Humala hizo énfasis en el no arrepentimiento del reo, que jamás ha aceptado los crímenes por los que fue condenado y se dice por el contrario víctima de una persecución política.
La decisión de Humala fue celebrada por diversos sectores políticos, grupos de derechos humanos y familiares de la víctima, que resaltaron la posición del gobernante de no permitir la "impunidad".
"La justicia se mantiene firme. Un triunfo más contra la impunidad y quienes la promueven. No hay razones para un indulto. Que así sea siempre", dijo Gisella Ortiz, cuyo hermano Luis Enrique fue uno de los 25 asesinados por el grupo militar Colina, que, se documentó en el juicio, hacía parte de una estructura vinculada al gobierno.
Los fujimoristas reaccionaron con indignación. "Hay un cálculo político que no responde al sentimiento de los peruanos que están a favor del indulto", dijo por ejemplo la parlamentaria Luz Salgado, una de las figuras del partido derechista Fuerza Popular (FP).
El portavoz de la bancada parlamentaria de FP, Héctor Becerril, responsabilizó del hecho, sin mostrar pruebas, a la primera dama, Nadine Heredia, quien, según él, quiere librarse de adversarios de cara a una supuesta postulación en las elecciones presidenciales de 2016.
"Nosotros (en el gobierno) estamos acostumbrados a que cualquier decisión que se tome siempre será objeto de críticas. No hacemos esto con cálculo político. Es una decisión que el presidente ha tomado de manera casi inmediata tras despachar con el ministro", replicó el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez.
El indulto por razones humanitarias fue solicitado por la familia de Fujimori, de quien se dijo en su momento que corría riesgo de muerte si continuaba preso, lo que fue desestimado por la junta de médicos que lo examinó, formada por oncólogos, cardiólogos y psiquiatras entre otros especialistas.
Los fujimoristas arrecieron en las últimas semana las presiones mediáticas, que incluyeron la publicación de videos y fotografías en las que se ve al reo con un aspecto desfalleciente, y escritos y cintas de audio enviadas por él mismo a la prensa. "Entiendo el papel de la oposición, pero así se pararan de cabeza no me iban a presionar a mí para tomar una decisión", dijo Humala.
El posible indulto generaba gran expectación en un país polarizado entre quienes creían que Fujimori debería recibirlo por sus éxitos contra el terrorismo y quienes opinaban que excarcelarlo sería una mala señal en el campo de los derechos humanos. Fujimori también tiene varias condenas por delitos de corrupción, pero como en el Perú las penas no se acumulan, solo paga la mayor.
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