Irán advirtió este jueves que podría extender la guerra hasta el océano Índico si Estados Unidos lanza nuevos ataques contra su territorio, en una nueva escalada de las amenazas entre Teherán y Washington mientras las negociaciones para intentar poner fin al conflicto permanecen condicionadas por una serie de exigencias iraníes.
La advertencia fue realizada por Yahya Rahim Safavi, consejero del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, a través de un video difundido por la agencia de noticias Fars. Por primera vez, un funcionario de ese nivel incluyó explícitamente al océano Índico entre las zonas a las que podría ampliarse el enfrentamiento.
"Como el conflicto se ha propagado del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz al mar Rojo (con los hutíes) es posible que en respuesta a una eventual guerra, este frente se extienda aún más, hasta el océano Índico, o más allá", declaró Safavi.
Irán amenaza con ampliar el frente de guerra
La mención del océano Índico cobra especial relevancia por la presencia de Diego García, una estratégica base militar angloestadounidense ubicada a casi 4.000 kilómetros en línea recta de las costas iraníes. Hasta ahora, Teherán había advertido sobre una ampliación geográfica del conflicto ante eventuales nuevos ataques de Washington, pero no había señalado específicamente esa región.
La amenaza también se produce después de que el enfrentamiento se extendiera hacia el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta clave para el comercio internacional que conecta Asia con Europa a través del canal de Suez.
Irán presentó siete condiciones para avanzar en las negociaciones destinadas a poner fin al conflicto.
Los hutíes de Yemen, que combaten contra las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudita, tomaron la costa yemení sobre el mar Rojo y reforzaron su control sobre Bab el-Mandeb. Irán mantiene desde hace tiempo su respaldo militar al grupo, aunque niega estar involucrado directamente en este nuevo frente.
Otro de los principales puntos de tensión continúa siendo el estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos e Irán se disputan el control de una ruta estratégica para el mercado energético mundial. Antes del comienzo de la guerra, por allí circulaba aproximadamente el 20% del petróleo global.
Las condiciones de Irán para negociar con EEUU
Las advertencias militares conviven con los intentos diplomáticos para encontrar una salida al conflicto. Representantes de Estados Unidos e Irán mantuvieron esta semana conversaciones en Nueva York, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas.
Las negociaciones permanecen condicionadas por siete exigencias presentadas por Teherán. Entre ellas aparecen el levantamiento de las sanciones económicas y la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero.
Además, el portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hosein Mohebi, vinculó esta semana cualquier avance con el fin de las hostilidades en Yemen. La postura agrega otro elemento a las conversaciones en medio de la disputa por las principales rutas marítimas de la región.
De esta manera, mientras continúan los contactos diplomáticos, Teherán mantiene abierta la posibilidad de ampliar geográficamente el conflicto ante una nueva ofensiva estadounidense, con una advertencia que ahora incorpora al océano Índico y eleva nuevamente la tensión regional.