Irán enriquecerá uranio al 60% y se pondría a un paso de la bomba atómica

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Reacciona de ese modo a un sabotaje contra la central de Natanz, del que acusa a Israel. En plena escalada, Rusia pidió ayer a Estados Unidos que regrese al acuerdo de 2015 y a la Unión Europea que revierta sanciones recientes.

Teherán - Irán advirtió ayer que empezará a enriquecer uranio al 60%, dos días después de que una explosión, de la que acusó a Israel, dañara una planta de refinamiento de uranio en Natanz, en el centro del país.

Abás Araghchi, viceministro de Relaciones Exteriores, comunicó “en una carta a Rafael Grossi”, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que Irán está enriqueciendo uranio de isótopo 235 al 20%, muy por encima del límite de 3,75% fijado por el acuerdo de 2015, caído por el abandono de Estados Unidos.

Un 60% de refinamiento pondría al país en condiciones de pasar rápidamente al 90% o más, nivel necesario para una construir una bomba atómica.

La agencia oficial IRNA, que difundió esa información, no precisó cuándo empezarán estas actividades. Sin embargo, según PressTV, una cadena de información en inglés de la televisión estatal, la medida entrará en vigor hoy mismo.

El abandono iraní de ese entendimiento, firmado en 2015, al final del mandato de Barack Obama, fue una reacción a la salida unilateral del mismo por parte de Donald Trump, quien reimpuso las sanciones económicas contra la República Islámica.

La República Islámica siempre ha negado querer dotarse del arma nuclear, argumentando que su religión lo prohíbe.

Como represalia al restablecimiento de sanciones por parte de Estados Unidos al retirarse del acuerdo, Irán se ha alejado desde 2019 de la mayoría de los compromisos clave para limitar sus actividades nucleares que asumió en Viena.

En su misiva, Araghchi también declara que “1.000 centrifugadoras adicionales con una capacidad un 50% superior a la actual se añadirán a las máquinas presentes en Natanz, además de sustituir aquellas que resultaron dañadas” en la explosión ocurrida el domingo en ese complejo.

Los anuncios llegaron horas después de que el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, se reuniera con su homólogo ruso, Serguéi Lávrov, en Teherán.

Anteriormente, la televisión estatal había indicado que Araghchi había partido de Teherán rumbo a Viena, donde se están llevando a cabo unas negociaciones para intentar que Estados Unidos se reincorpore al acuerdo de 2015 y que Irán vuelva a ceñirse a lo estipulado en el mismo, a cambio de que Washington levante las sanciones ordenadas desde 2018.

“Esperamos que sea posible preservar el Plan de Acción Integral Conjunto y que Washington regrese finalmente”, declaró Serguéi Lávrov, durante una rueda de prensa junto a Mohammad Javad Zarif.

Lávrov volvió a llamar a Estados Unidos a levantar las sanciones adoptadas contra Teherán y criticó además las recientes sanciones de la Unión Europea (UE) contra ocho funcionarios iraníes por su participación en la represión a las protestas de 2019.

“Si esta decisión fue tomada de manera voluntaria en plena negociación en Viena para salvar el acuerdo, es un error que sería peor que un crimen”, declaró Lávrov, instando a los europeos a tomar “medidas para impedir que las negociaciones fracasen”.

Teherán acusó a Israel de haber saboteado el domingo la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, en el centro de Irán, y prometió “venganza”.

Según Teherán, una “pequeña explosión” provocó un corte de la corriente eléctrica, aunque los daños se podrán reparar “rápidamente”. Washington negó estar implicado en el incidente.

The New York Times, que afirma que la operación fue obra de Israel, indicó ayer, citando a un “responsable de los servicios de inteligencia” de ese país, que “un artefacto explosivo fue introducido clandestinamente en la planta de Natanz”.

“Pensaron que lo que hicieron en Natanz sería en perjuicio de Irán... Les aseguro que en un futuro cercano Natanz va a pasar a centrifugadoras más perfeccionadas. Los israelíes hicieron una muy mala apuesta”, aseguró el jefe de la diplomacia iraní.

Las discusiones de Viena reúnen a Irán y las grandes potencias que permanecen en el acuerdo (Alemania, China, Francia, Reino Unido, Irán y Rusia), bajo los auspicios de la Unión Europea. Estados Unidos participa pero sin contacto directo con los iraníes.

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